TRES EN RAYA

La militarización ya está aquí

El Ejército y la Marina se han convertido en los milusos de la 4T y cada día hay una nueva actividad o encomienda

Verónica Malo Guzmán / Tres en Raya / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Este es el quinto artículo que escribo al respecto. Ahora se agregó una nueva decisión gubernamental que no podía pasar desapercibida: el corredor transístmico quedará a cargo de la Marina, y con ello, la militarización que hace AMLO ya dejó de ser sorprendente y pasa a ser preocupante.

Ya para qué intentar recordar al candidato que clamaba “el Ejército a los cuarteles”. Hoy seguimos teniendo al mismo contendiente electoral, únicamente que sentado en la silla presidencial, pero sin capacidad para realizar algo sin el apoyo de las Fuerzas Armadas.

Les ha delegado todo: contratos, construcciones, administraciones, transporte. Más de 30 tareas han sido asignadas al Ejército (Antonio San Juan, Infobae), pero les ha quitado su función de salvaguardar y velar por la soberanía nacional.

La Constitución fue modificada para que las Fuerzas Armadas pudieran abarcar más funciones, con el resultado de que se han presentado controversias constitucionales que siguen entrampadas en la SCJN. El Ejército y la Marina se han convertido en  los milusos de la 4T y cada día hay una nueva actividad o encomienda donde la función civil se convierte en una continua militarización de la gobernabilidad.

El poder cedido por AMLO a los militares alcanza cuotas que se remontan a las épocas del dictador Victoriano Huerta. Los puntos neurálgicos de la funcionabilidad ya se encuentran en manos militares:

Salud. Con el manejo/transporte de las vacunas, la construcción/remodelación de hospitales, la administración centros de distribución de medicinas Birmex.

Comunicaciones y transportes. Lo poco que se está haciendo en el país en materia de infraestructura pública, si no es de forma “artesanal”, lo realiza el Ejército. La forma más sencilla de controlar un país es a través de las vías de comunicación. No sabemos si funcionen algún día el Tren Maya, el corredor transístmico y Santa Lucía, pero quienes los administrarán serán los militares.

Traslado de valores. Sea el dinero de programas clientelares o la construcción de las sucursales del Banco del Bienestar, sin olvidar el transporte de gasolina.

Administración de los ingresos nacionales. El manejo de todas las aduanas es fundamental. Dada la amplia dependencia de México en insumos extranjeros de todo tipo, las aduanas y puertos tienen el poder de asfixiar al país o, bien, crear el monopolio perfecto de lo que puede entrar/salir del país sin rendir cuentas.

Hay muchas más actividades encargadas a los militares. Las mencionadas, al integrarlas en rubros, dan una idea del poder que han adquirido y en todas las facetas que ejercen.  Lo anterior va acompañado de una ingente designación de recursos de forma directa; sea para construir, comprar, fabricar (prendas); un largo etcétera.

Tan sólo en lo que va del sexenio Sedena ha recibido más de 50 contratos por adjudicación directa por más de 2 mil 500 millones de pesos.

Por VERÓNICA MALO
VERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM

DZA