DESDE AFUERA

La secuela de una nota diplomática

López Obrador considera que los demócratas son "intervencionistas" y que en contraste, el expresidente Trump tuvo "una actitud respetuosa"

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Interesante cúmulo de las versiones que surgieron el viernes alrededor de un "llamado de atención" del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador al de Estados Unidos.

La decisión de presentar una "nota diplomática" ante el Departamento de Estado por las aportaciones de la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) al grupo Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) que encabeza Amparo Casar es más o menos explicable, en tanto que se considere que el MCCI se ha convertido en una piedra en el zapato gubernamental.

O simplemente el blanco más fácil para tratar de negociar con EEUU desde una posición de fuerza jurídica, de independencia y de soberanía nacionales. Suena bien.

Pero suena un poco como una medida para agitar sentimientos nacionalistas en temporada preelectoral. Después de todo, MCCI nunca ha ocultado la identidad de los que define como sus "socios estratégicos" o aliados internacionales y donantes, entre los cuales menciona también a la Confederación Suiza, según la lista que aparece en su página de internet.

Pero MCCI no es el problema, sino el pretexto. Por el momento en que se dio, podría parecer también un intento de reforzar la posición del gobierno mexicano al mismo tiempo que se realizaba una conversación entre el presidente López Obrador y la vicepresidenta de EU, Kamala Harris.

En Washington hay quien dice que AMLO está a la búsqueda de pretextos para pelearse con el gobierno de Joe Biden, por el cual siente poco afecto, según versiones de prensa estadounidense.

López Obrador considera que los demócratas son "intervencionistas" y que en contraste, el expresidente Donald Trump tuvo "una actitud respetuosa" al no expresar interés en temas de política doméstica de México. Puede ser igualmente un tradicional intento de contentar a la izquierda doméstica, sobre todo ante las perspectivas de cooperación con Estados Unidos para detener el flujo de migrantes centroamericanos.

Podría ser, como se dice, un intento de fortalecer la posición del canciller Marcelo Ebrard, justo en la secuela del accidente de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, que ha sido una fuente cíclica de golpes políticos para el que fuera jefe de Gobierno del DF durante la construcción de esa obra.

En medios de la cancillería se habla de duros intercambios de mensajes entre los equipos de Ebrard y la actual jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, que es considerada además como su principal competidora por la sucesión del presidente López Obrador. El punto sin embargo es la nota diplomática sobre la ayuda económica estadounidense a MCCI.

Para nadie es secreto que no hay una buena relación entre el gobierno mexicano y las ONG, especialmente los de derechos humanos, incluso feministas, ecologistas y de libertad de expresión. Y pocos esperan que haya una mejoría.

Pero la realidad es que EU necesita de México y que el gobierno Biden prefiere la diplomacia callada que las amenazas preferidas por Trump

Por JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

dza