Vocación global: Reino Unido de la mano con México

En ese momento, se pensó que el Reino Unido se sumaría al grupo de países abiertamente antagónicos al orden internacional de libre comercio, basado en los principios del multilateralismo

Vocación global: Reino Unido de la mano con México
Claudia Ruiz Massieu/ Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

Junto con Estados Unidos, el Reino Unido fue uno de los líderes internacionales del orden democrático liberal construido en la segunda mitad del Siglo XX. Históricamente, ha desempeñado un rol protagónico en la consolidación de instituciones multilaterales como las Naciones Unidas, la Alianza Atlántica o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

No podría ser de otra manera, considerando que los británicos impulsaron la Revolución Industrial, fueron pioneros del parlamentarismo como forma de gobierno y promovieron el liberalismo como modelo económico y programa político.

En 2016, el resultado del referéndum que dio origen al Brexit no sólo fue la expresión de una mayoría ciudadana que votó en contra de seguir perteneciendo a la Unión Europea. El inicio del Brexit también fue un signo de alerta, que más de uno interpretó como síntoma de un eventual giro hacia una dinámica aislacionista y proteccionista en las relaciones del Reino Unido con el mundo.

En ese momento, se pensó que el Reino Unido se sumaría al grupo de países abiertamente antagónicos al orden internacional de libre comercio, basado en los principios del multilateralismo, la integración y la cooperación entre países. Gratamente, hoy vemos pasos firmes en el sentido contrario. Uno de ellos es el Acuerdo de Continuidad Comercial entre México y el Reino Unido, aprobado este martes por unanimidad en el Pleno del Senado de la República.

Se trata de un convenio entre mediante el cual se garantiza la continuidad del libre comercio entre ambas naciones y, con ello, la continuidad de las oportunidades de integración ofrecidas por esta apertura comercial; además, establece las bases para el inicio de las negociaciones de un nuevo tratado bilateral integral, moderno y ambicioso, a la altura de los desafíos del Siglo XXI.

Si bien es un arreglo transitorio, este Acuerdo es una muestra clara del compromiso que tanto el Reino Unido como México mantienen con una visión aperturista, de ya larga data. En el mismo sentido, el gobierno británico ha manifestado formalmente su intención de integrarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, el TIPAT, del que nuestro país forma parte.

No podemos dejar de señalar la buena noticia detrás de las acciones británicas: un Reino Unido fuera de Europa no significó un Reino Unido iliberal. El Brexit representó la ruptura del Reino Unido con una vocación regionalista, pero no representó una renuncia a su vocación global.

Por otra parte, también es de celebrarse que el Senado, en medio de fuertes tensiones, haya dado muestra de su visión de Estado; que una pluralidad política reconozca la importancia de impulsar el orden global basado en reglas.

Que un grupo de legisladoras y legisladores respalde sin reservas el Acuerdo de Continuidad… y con él nuestros más valiosos intereses. Enhorabuena.

POR CLAUDIA RUIZ MASSIEU
SENADORA POR EL PRI
@RUIZMASSIEU

 

avh


Compartir