La regulación de la cannabis

La ley aprobada evidentemente responde a muchos intereses, pero no observa aspectos básicos como que se está dañando la salud humana

La regulación de la cannabis
Juan Carlos Romero Hicks/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

“Que no haya ilusos para que no haya desilusionados”

Manuel Gómez Morin

La semana pasada y bajo el pretexto de una corrección legislativa simple que solicitó la Suprema Corte de Justicia, Morena (con el voto en contra de Acción Nacional) aprobó la regulación de la cadena productiva y consumo de la mariguana en un debate tan falaz como ingenuo.

Para empezar, es importante dejar claro que desde hace algunos años no se encarcela a nadie por consumir cannabis y que la reforma va mucho más allá del consumo personal, de los aspectos medicinales o del antiguo dilema sobre el encarcelamiento de inocentes. Es una reforma que sienta las bases para convertir a México en un país productor de drogas; con permisos para tener hasta 6 plantas, asociaciones de autoconsumo, permisos para producción y comercialización, y la posibilidad de tener hasta 200 gramos y portar hasta 28.

La ley aprobada evidentemente responde a muchos intereses, pero no observa aspectos básicos como que se está dañando la salud humana, la convivencia social y familiar, y el desarrollo de las generaciones venideras, y aunque Morena dio muchos argumentos para justificarse, no hay uno sólo que no sea falaz o una ingenuidad total.

Dice Morena que con esta ley se disminuirá la violencia, pero el crimen organizado va mucho más allá de la producción y venta de mariguana. Algunos especialistas calculan que la mariguana representa el 8% de las ganancias del crimen organizado, pero incluso si esto fuera cierto no quiere decir que bajará la violencia... son cifras y aspectos totalmente inconexos. La legalización no va a terminar con el mercado ilegal ni con el crimen organizado.

Dice Morena que la mariguana no es nociva para la salud y esto es una mentira absoluta. Todas las drogas y todas las adicciones son nocivas para la salud y la mariguana está comprobado que es especialmente nociva para los adolescentes, en quienes ha dejado afectaciones estructurales y funcionales.

Dice Morena que basta con limitar su consumo a los mayores de 18 años y que el consumo no aumentará con la legalización. Ambas son falacias ya que hacer accesible una droga implica mayor consumo y al liberalizarla al 100% de la población adulta se deja en indefensión a los jóvenes entre 18 y 24 años, en quienes está comprobado que puede causarles un daño irreparable en el desarrollo y la maduración cerebral.

La legalización de la mariguana expone a gran parte de la población a riesgos innecesarios y evitables, y nos puede llevar a una irresponsable espiral de legalizaciones en detrimento de todas las mexicanas y mexicanos.

POR JUAN CARLOS ROMERO HICKS
COORDINADOR DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PAN
@JCROMEROHICKS

dza


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