Ooootra reforma

El presidente de la República les prometió una reforma “profunda y radical” de simplificación de trámites para la apertura de nuevos negocios

Ooootra reforma
Luis Soto/ Agenda Confidencial/ Opinión El Heraldo de México

Ante los reclamos de los banqueros de que la regulación y la burocracia excesiva hacen prohibitiva la creación de nuevas empresas formales en nuestro país, el presidente de la República les prometió una reforma “profunda y radical” de simplificación de trámites para la apertura de nuevos negocios, en especial de las pequeñas y medianas empresas” y el cumplimiento de obligaciones fiscales. Pero no les dijo cuándo.    

Antes de presentar la propuesta de simplificación de trámites, y para no esperar hasta Navidad o el próximo año, el primer mandatario debería pedirle a su secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, que desempolve un programita que el entonces titular de esa dependencia, Ildefonso Guajardo puso en marcha por ahí de 2017, con el título:  Sociedad por Acciones Simplificada (SAS), que permitía, según la publicidad, constituir una empresa en 24 horas.

Bastaba la firma electrónica de todos los accionistas; que alguno de ellos contara con la “autorización de denominación” de la sociedad, que se podía obtener en línea; que los ingresos anuales no excedieran los 5 millones de pesos. A través de medios electrónicos la SAS podía cumplir con todas sus obligaciones, incluyendo las fiscales y las de seguridad social. Bueno, hasta designaron a Santander para que llevara de la mano a las personas físicas que quisieran crear su propia empresa.

Entre los beneficios señalaban los siguientes: Rapidez (en 24 horas), gratuidad (sin la necesidad de acudir a un notario), unipersonal (régimen que permite constituir una sociedad a partir de una persona física); formalidad (que permitía acceder a esquemas de financiamiento, entre otros) y crecimiento, para que las empresas permanezcan y crezcan generando más empleos. También había beneficios fiscales, y podrían empezar con capital social de 1 peso, entre otras cosas.

A la fecha, nadie conoce los resultados del programa en cuestión; si fue un éxito, un fracaso o sólo “atole con el dedo”.  Pero eso ya sería tarea de lo tendría que investigar la señito Tatiana, e informarle al presidente.

AGENDA PREVIA

¡Conoce la nueva imagen del empresariado mexicano! Dice la invitación que el Consejo Coordinador Empresarial cursó a los medios de comunicación. Y lo primero que atravesó por la mente limpia de algunos curiosos fue que los “cupuleros” cambiarían la mala imagen que tienen de cortesanos de Palacio, por la de caballeros águila, o algo parecido. Pero rápidamente vino la aclaración: Vamos a cambiar de logo, que tiene más de 40 años, y lo vamos a adaptar a los tiempos modernos. ¿Van a cambiar al dirigente Carlos Salazar Lomelí que está igual de desgastado que el logo de hace 40 años? Preguntaron los ingenuos.  No hombre, él seguirá siendo un cara dura metido en la oxidada armadura del organismo cúpula de los empresarios, apuntan sus críticos.     

Por LUIS SOTO
LUISAGENDA@HOTMAIL.COM
@LUISSOTOAGENDA

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