La temporada de caza ha comenzado

Ambos personajes llegaron a su destino final en la misma fecha y casi la misma hora, lo que levanta una serie de sospechas y da la impresión de que en vísperas de la campaña electoral, la temporada de caza ha comenzado

La temporada de caza ha comenzado
Facundo Rosas/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Desde hace mucho se dice que en política no hay coincidencias y de acuerdo con los más recientes acontecimientos, en materia de justicia tampoco. Al menos ese el mensaje de la extradición a México de Alonso Ancira procedente de Palma de Mallorca, España y la detención de Mario Marín, mejor conocido como “El gober precioso”, en Acapulco, Guerrero y su inmediato traslado a Cancún, Quintana Roo.

Ambos personajes llegaron a su destino final en la misma fecha y casi la misma hora, lo que levanta una serie de sospechas y da la impresión de que en vísperas de la campaña electoral, la temporada de caza ha comenzado.

Si bien los delitos por los que se les acusa son importantes, lavado de dinero en contra de Alonso Ancira y tortura en el caso de Mario Marín, es más relevante la temporalidad y el efecto mediático que ambos eventos desencadenaron al ser extraditado a México el primero y detenido el segundo en forma simultánea y en pleno proceso de definición y registro de candidatos de lo que será la “madre de todas las elecciones”.

El objetivo de esta ofensiva sería detener a la mayor cantidad de ex servidores públicos y otros actores políticos y económicos para asegurar que el mensaje de que la lucha contra la corrupción y la impunidad va en serio y no se detendrá, con mayor razón si esta especie de campaña se traduce en una mayor cantidad de votos para los candidatos de la alianza identificada como “juntos hacemos historia”, encabezada por Morena. 

Los que antes dudaban de las coincidencias estando en la oposición, hoy son los responsables de estas sospechosas detenciones o será que los partidarios del “sospechosismo” hoy son los sospechosos de operar en forma sospechosa?

Cualquiera que sea la respuesta, la cuestión es que si dos eventos se juntan, lo más seguro es que uno esté conectado con el otro y que si algún político lo sabe antes de que sucedan no se lo contará a nadie, ni a la almohada. Por lo menos esa es la lógica del análisis cuando de dudar con fines políticos se trata.

Algo parecido sucedió el 21 de septiembre de 2005, cuando por la mañana se accidentó el helicóptero en el que viajaba el secretario de Seguridad Pública Ramón Martín Huerta y por la tarde fue rescatado en una casa de seguridad el entrenador del Cruz Azul Rubén Omar Romano; han pasado más de 15 años y la gente, con mayor razón los políticos de oposición al gobierno de aquel entonces, sigue pensando que la liberación del entrenador de futbol fue para cubrir la muerte del funcionario de Vicente Fox, esos que ahora armaron la doble jugada de extradición de Alonso Ancira y la detención de Mario Marín.

Si nos atenemos al mismo principio de duda y acertarás, lo más seguro es que la detención fue para fortalecer la extradición y así afianzar el mensaje de que se acabó la impunidad, con mayor razón si de ganar votos se trata.

Una pista adicional que fortalece esta hipótesis es la que aportó gobernador de Puebla, quien un día antes de la detención del ex gobernador originario de Nativitas Cuautempan, adelantó que los ex funcionarios públicos serán detenidos antes o durante el proceso electoral y que si son candidatos no tendrán inmunidad, si hay órdenes de aprehensión serán cumplidas. Así o más claro, qué casualidad que al día siguiente detienen al “gober precioso”.

En síntesis, hechos como los del miércoles indican que entre las fuerzas políticas que gobiernan al país y algunos estados existen “vasos comunicantes” y entre las instancias de procuración de justicia hay verdaderos “vasos capilares”, esos que permiten que los líquidos suban de un plano inferior a otro superior desafiando a la gravedad.    

 

POR  FACUNDO ROSAS
EXCOMISIONADO DE LA POLICÍA FEDERAL
lctl


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