COLUMNA INVITADA

Félix Salgado, protegido y aplaudido

Miles de mujeres alzan la voz, pero Salgado Macedonio va en caballo de hacienda. Ni las denuncias lo sacan de la carrera por el gobierno de Guerrero

OPINIÓN

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Manuel López San Martín / Definiciones / Opinión El Heraldo de México

Son miles las mujeres que alzan la voz. “Un violador no será gobernador”, repiten. Pero Félix Salgado Macedonio va en caballo de hacienda. Ni las acusaciones, ni las denuncias, lo sacan de la carrera por el gobierno de Guerrero.

Dentro de su partido, es cobijado por la dirigencia. En la máxima tribuna del país –la mañanera–, se le arropa. “Ya chole”, dice el Presidente, sobre las acusaciones “mediáticas” y denuncias por abuso sexual y violación contra el guerrerense.

Dentro de Morena, la tibieza. Salvo un puñado de legisladoras y dirigentes, un extraño silencio se contagia al interior del partido. Afuera, la lluvia de señalamientos contra quien tiene una hoja de vida repleta de escándalos, es cada vez más más tupida.

El grito de justicia en un país feminicida resuena, pero algunos no lo escuchan.

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“Ya chole con campañas mediáticas”, por acusaciones a Félix Salgado Macedonio, espetó el Presidente ayer por la mañana.

“Nosotros padecimos eso, durante años, ataques tras ataques, cómo no voy a estar desconfiado o actuar de manera precavida. Se trata de asuntos delicados, sí”, señala.

“Tienen derecho (las mujeres), como también el pueblo de Guerrero, los que apoyan a Félix. Es lo mismo, son derechos de todos, a la libertad. ¿Y cómo se dirime? Mediante procedimientos democráticos y con la ley”, remató.

Uno entiende que una parte fundamental del proceso, pasa por las instituciones de impartición y procuración de justicia. Pero las instituciones apestan a podrido. Uno entiende que esas instituciones no dependen del presidente. Las Fiscalías, General y estatal, y el poder Judicial, tendrían que llevar mano, sin recibir instrucciones presidenciales. Lo que no se puede comprender es la insensibilidad de las palabras y el lamentable fraseo, menos en un país feminicida, misógino y lleno de machismo.

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Salgado Macedonio ya se registró como candidato a gobernador. Lo hizo con el abierto apoyo de Morena, su partido, a pesar de existir cinco denuncias en su contra; tres por acoso sexual y dos por violación.

El problema es estrechar el asunto a un tema solo judicial, de culpabilidad o no, de impartición de justicia, de instituciones, cuando las instituciones llevan años, sino es que décadas podridas. Y cuando la justicia hace rato se aplica –es un decir– discrecionalmente. En efecto, Salgado Macedonio tiene intactos sus derechos políticos, en tanto no hay una sentencia en su contra. 

Puede ser candidato y puede ser gobernador. ¿Debe serlo?

¿Qué mensaje se envía haciéndolo candidato? ¿Qué mensaje permeará si es gobernador?

En este caso, el fondo es también la forma: la narrativa. Las palabras importan, pesan. Y ahí el mensaje es igual o quizá más potente.

 

POR MANIUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN
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