El Nuevo Perfil Energético de EUA

Jennifer Granholm, nominada para el Departamento de Energía, tampoco escapa a las criticas por los altos índices de desempleo y fallas en su programa de subsidios a proyectos de energías limpias

El Nuevo Perfil Energético de EUA
Manuel Rodríguez / Colaborador / El Heraldo de México

Haciendo una retrospección de la trayectoria de Jennifer Granholm, nominada para el Departamento de Energía por el presidente estadounidense, Joe Biden, podemos vislumbrar algunos trazos de su política energética.  

Granholm, que será objeto de una audiencia de confirmación en el Senado el próximo miércoles, fue fiscal general y gobernadora de Michigan en dos períodos de 2003 a 2011, durante las presidencias de George W. Bush y Barack Obama, con quienes trabajo de manera conjunta en el rescate de General Motors y Chrysler.

Con Obama instrumentó programas para fomentar el desarrollo de vehículos de propulsión alternativa y energías renovables en Michigan, donde ya estaban instaladas empresas de tecnología eólica y fábricas de paneles solares.

Para la exgobernadora, después de la recesión de 2008, la energía limpia jugó un papel de gran importancia en la recuperación económica, preservación y generación de empleos, lo que está ligado a su historia personal, donde pone de relieve que los trabajos bien pagados lo son todo.

Rememorando como a sus cuatros años sus padres habiendo emigrado de Canadá se abrieron camino en el mercado laboral estadounidense; pero, sobre todo, por el lamentable hecho donde su abuelo se pegó un tiro por la desesperación de no encontrar trabajo.

En su artículo: “La recuperación económica con bajas emisiones de carbono es el mejor camino para Michigan”, publicado en The Detroit News, el 7 de noviembre de 2020; sustentada en los informes de Cambridge Econometrics y We Mean Business, sostiene que en las actuales condiciones que ha impuesto la pandemia, un plan de recuperación bajo en carbono es más eficaz que las medidas de recuperación económicas por sí solas; porque no solo aumenta el empleo y el PIB sino también los ingresos.

Pone como ejemplo Michigan, donde los empleos en energías limpias son un 6.8 por ciento más altos que el promedio estatal, lo que garantiza su liderazgo en la industria automotriz. Asegura que un plan de este tipo a escala nacional podría crear 1.7 millones de nuevos puestos de trabajo.

Jennifer Granholm, quien tampoco escapa a las criticas por los altos índices de desempleo y fallas en su programa de subsidios a proyectos de energías limpias, durante sus años como gobernadora de Michigan; también pertenece a los consejos de administración de Proterra fabricante de tecnología de vehículos eléctricos y de una constructora naval, a los cuales tendrá que renunciar si es confirmada en el cargo.

Este historial y sus nexos con la industria automotriz son las principales razones por las cuales el presidente Biden la ha invitado a su gabinete: “Ahora le estoy pidiendo que lleve esa visión y fe en Estados Unidos al Departamento de Energía”; desde donde se contempla la reconversión del transporte, principal emisor de gases de efectos invernadero, en una movilidad que fomente la fabricación de vehículos eléctricos en Estados Unidos.

POR MANUEL RODRÍGUEZ
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE ENERGÍA DE LA LXIV LEGISLATURA DE LA CÁMARA
DE DIPUTADOS DEL H. CONGRESO DE LA UNIÓN
WWW.MANUELRODRIGUEZ.MX


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