Hillbillies

En la academia se ha escrito profusamente sobre la transformación del sur de Estados Unidos, donde un segmento importante del electorado abandonó las filas del partido demócrata para sumarse al republicano

Hillbillies

Al grito de “¡Qué buen show, saquen las palomitas!”, la progresía mexicana festejó la toma del capitolio. La afinidad del morenismo con el trumpismo evidencia que el presidente López Obrador encabeza un movimiento populista de derecha. También muestra el talante conservador y antidemocrático de sus seguidores.  Y su tiranofília terminal.

El motor del trumpismo es la dominación y la centralización del poder. Y sus seguidores y su movimiento no se esfumarán con su partida de la casa blanca. De acuerdo con una encuesta de The Economist junto con el portal YouGov, solo el 30% de los republicanos ve la toma del Capitolio como una amenaza para la democracia.

Durante los comicios de noviembre pasado, Trump obtuvo mas de 70 millones de votos, un record histórico para cualquier presidente republicano. Parte importante de estos votantes se encuentra en la cordillera de los Apalaches y son los estadounidenses relegados de la modernidad y orillados a vivir por generaciones en la pobreza más abyecta. El olvido los ha convertido en los destinatarios de la política identitaria del presidente Trump y presa fácil de movimientos como el de QAnon.

En Hillbilly Elegy (ahora una película de Netflix) J.D. Vance muestra el universo desolador de la serranía redneck. En sintonía con los esfuerzos autobiográficos que explotan la idea del sueño americano, Vance le atribuye a sus abuelos, sus guardianes de facto, la posibilidad de acceder a una educación superior tras enlistarse en la armada y después ir a la escuela de leyes de Yale con la posibilidad de salir adelante.

En la academia se ha escrito profusamente sobre la transformación del sur de Estados Unidos, donde un segmento importante del electorado abandonó las filas del partido demócrata para sumarse al republicano. Vance se lo atribuye a las dádivas y canonjías por parte de administraciones republicanas que aprovecharon las políticas clientelares de los políticos conservadores. En su círculo cercano —asegura Vance— los políticos son tratados con reticencia y existe la noción generalizada de que los medios mienten; que el ejército está peleando una guerra perdida; que las universidades son inaccesibles y los procesos de admisión están amañados.

Este es el panorama de la sierra blanca, cristiana y anglosajona. Lo que muestran los eventos del 6 de enero es que el liberalismo está en crisis y bajo el asedio de autócratas y populistas de izquierda y de derecha que han polarizado el espectro ideológico y han descobijado el centro. Esa puede ser una lección para el movimiento aliancista mexicano: ir al centro en pos del elector mediano.

Las similitudes del trumpismo con el lopezobradorismo y los partidarios del MAGA con el morenismo obliga a la oposición a dejar atrás rencillas y agravios para trabajar al unísono en el rescate institucional de nuestra maltrecha democracia.

POR ALEJANDRO ECHEGARAY
POLITÓLOGO
@AECHEGARAY1


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