El show de la vacuna

Sin duda una buena noticia, pero una golondrina no hace verano

El show de la vacuna
Jorge Andrés Castañeda/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

A estas alturas del partido todos sabemos que este es un gobierno de símbolos. Incluso antes de tomar protesta, el enfoque del presidente, que es prácticamente la única cara de este gobierno, ha sido gobernar más con dichos que con hechos. Esta semana, para cerrar el año con broche de oro, nos recetaron una buena última dosis de simbología.

Quizá el más burdo de todos estos símbolos ha sido el show de las vacunas. Empezó con el ridículo simulacro de traslado de las vacunas. En transmisión en vivo, nos enseñaron la semana pasada como llegarían, pasarían aduanas y luego con todo y escolta militar serían trasladadas.

Después vino la incertidumbre de cuándo llegaban las vacunas y cuántas vacunas eran. Empezamos con 125,000 que llegarían el fin de semana y se dividirían entre la Ciudad de México y Coahuila. Después se rumoró que serían 107,000 vacunas y no había claridad de cuando llegaban. Luego, el presidente de Morena dijo una cifra igual de inverosímil como exacta. Afirmo que el miércoles llegarían 1,417,659 (si las cajas son de 5,000 vacunas me pregunto como haremos para tener una cantidad así de exacta). Pero está magnifica saga, como todo tuvo un final “feliz, feliz, feliz”. Ayer llegaron con bombo y platillo 3,000 dosis de vacunas, el 2.4% de las que se suponían iban a llegar. Suficientes para vacunas a 1,500 personas. Algo es mejor que nada.

Sin duda una buena noticia, pero una golondrina no hace verano. Qué bueno que llegaron estas vacunas a México y que, junto con Chile, somos de los primeros en recibirlas en América Latina. Pero como dijo Federico Arreola, celebraron la llegada de 3,000 vacunas como si fuera la Liberación de París. Medio gabinete, transmisión en vivo y discursos grandilocuentes para festejar el arribo de un número de dosis suficientes para vacunar al personal de un hospital mediano de la Ciudad de México. De Coahuila por el momento ni hablemos.

Hoy, jueves, seguirá el simbolismo. Veremos en vivo como vacunan en televisión nacional a las primeras personas en ser vacunadas desde un hospital– aunque en una de esas lo hacen en la misma mañanera navideña. En las cenas que sí sucedan hoy, será el tema de conversación. El presidente le regalo a la nación la vacuna de navidad. En esto sí, misión cumplida.

Mientras, esta semana nos enteramos de varios sucesos que no merecieron respuesta del gobierno. Por un lado, un reportaje del New York Times que Hugo López Gatell falseo los números para posponer el semáforo rojo en la Ciudad de México. Para variar el flamante subsecretario las descalifico como infodemia. Más allá de eso, no hay respuesta, aunque lo que dijo la Jefa de Gobierno parece confirmar lo que publica el NYT. Pero de eso no vale la pena hablar, mejor a los símbolos.

Veremos el año que entra si la coalición oficialista es capaz de capitalizar estos símbolos en las urnas. Hasta ahora, le han permitido al presidente mantener altos niveles de popularidad, aunque estas cifras no se trasladan a su gobierno o partido. ¿Serán suficientes para mantener a mayoría? Veremos.

POR JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAST


Compartir