Tragedia en la educación (II)

La tragedia durará muchos años más que el COVID. Los años de educación perdidos o el abandono escolar serán desventajas que estos niñas y niñas arrastrarán por el resto de sus vidas

Tragedia en la educación  (II)
Jorge Andrés Castañeda/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

La semana pasada describí la tragedia por la que están atravesando los niños y niñas de México, sobre todo los más pobres. Ante la crisis que estamos viviendo, no solo millones de niños y niñas han tenido que tomar clases a distancia o por televisión – lo que para términos prácticos es como perder el ciclo escolar - sino que muchísimos abandonaron la escuela y posiblemente nunca regresen.

La tragedia durará muchos años más que el COVID. Los años de educación perdidos o el abandono escolar serán desventajas que estos niñas y niñas arrastrarán por el resto de sus vidas. Afectará sus trayectorias de vida, disminuirá sus ingresos y los pondrá en aún más desventaja frente a sus pares en México (los de escuelas privadas) y el resto del mundo.

Hasta ahora no parece haber respuestas ni políticas públicas frente a esta catástrofe. Por si fuera poco, esto lo tendrá que atender un nuevo Secretario de Educación, ya que el hasta ayer responsable de la política educativa se va a Washington. ¿Qué debería buscar hacer el próximo secretario?

Lo primero y más urgente es que los maestros y maestras de México tienen que ser considerados como trabajadores esenciales y recibir la vacuna lo antes posible. Esto permitiría acelerar la reapertura de las escuelas y tratar de salvar algo de este ciclo escolar. Por otro lado, ayudaría a la reactivación de la economía ya que millones de personas, sobre todo madres, podrían regresar a trabajar al no tener que dedicarse al cuidado de los niños. Abrir las escuelas es fundamental para aspirar a cualquier tipo de recuperación económica.

Al mismo tiempo, el magisterio goza de un prestigio único al interior de sus comunidades, dar el ejemplo siendo de los primeros en ponerse la vacuna podría ayudar a disipar las dudas o escepticismo que pudiera existir en ciertos segmentos de la población.

Pero esto no será suficiente. El Estado mexicano debe implementar acciones focalizadas en los alumnos que hayan desertado el sistema escolar para intentar recuperarlos, particularmente en las zonas más pobres del país. Para esto el gobierno mexicano cuenta con muchas herramientas, desde los padrones de los programas de gobiernos pasados como la presencia en tierra de los “servidores de la nación”.

Pero el esfuerzo no se puede quedar ahí. Como lo señala el Banco Interamericano de Desarrollo, la educación debe estar al centro de la agenda de recuperación post-Covid 19 para evitar que las generaciones de jóvenes actualmente pasandopor el sistema educativo no sean una “generación perdida”. El mismo BID recomienda seguir criterios para la reapertura como priorizar los ciclos iniciales y de primaria y favorecer a zonas rurales en la reapertura. A largo plazo, la crisis del COVID abre la oportunidad de replantear elementos clave de los modelos educativos que necesitará el mundo del futuro.

Ojalá el nuevo Secretario de Educación tenga un plan para hacer frente a una de las mayores crisis de nuestro sistema educativo y no vea el puesto simplemente como un escalón más de una carrera política.

POR JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAST


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