Ética en el Servicio Público

México detuvo una caída sistemática de cinco años consecutivos en el Índice de Percepción de la Corrupción a escala internacional

Ética en el Servicio Público
Jesús Valencia/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

La ética de un servidor público es fundamental para impulsar el desarrollo de una nación, pues actuar conforme a ella impide que la corrupción haga acto de presencia e implica, en consecuencia, la reducción de cualquier actividad ilegal dentro del sector público.

Conforme al artículo 6 del Código de Ética de las Personas Servidoras Públicas del Gobierno Federal, publicado en el Diario Oficial de la federación el 5 de febrero de 2019:

“La ética pública se rige por la aplicación de los Principios Constitucionales de Legalidad, Honradez, Lealtad, Imparcialidad y Eficiencia en el entendido de que, por su naturaleza y definición, convergen de manera permanente y se implican recíprocamente, con los principios legales, valores y reglas de integridad, que todas las personas servidoras públicas deberán observar y aplicar como base de una conducta que tienda a la excelencia, en el desempeño de sus empleos, cargos o comisiones”.

El conjunto de valores enunciados en dicho artículo, son esenciales para impulsar un desempeño institucional que promueva la responsabilidad, la legitimidad, y el sentido de compromiso consigo mismo y, en consecuencia, con la sociedad en general; lo que favorecerá, a mediano y largo plazo, un ambiente de confianza institucional.

Es complejo hablar de la ética sin tocar el término de corrupción, son inversamente proporcionales, a mayor actuar ético, menor presencia de corrupción.

El 23 de enero de este año, Transparencia Mexicana y Transparencia Internacional, presentaron el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), herramienta que registra la opinión de diversos sectores de todo el mundo, referente a su percepción de la corrupción en 180 países. Conforme a este ejercicio, México detuvo una caída sistemática de 5 años consecutivos en dicho índice, lo que representa una diferencia de un punto respecto al 2018, obteniendo una calificación de 29 puntos, en una escala de 0 a 100, donde 0 es mayor percepción y 100 menor percepción.

Por su parte, en las estimaciones presentadas en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, dada a conocer el pasado 19 de octubre de este año, también se refleja una reducción en la experiencia vivida por los encuestados en relación a algún acto de corrupción; entre julio y diciembre de 2019, el 48.8% destacó haber experimentado un acto de corrupción, mientras que entre enero y septiembre de 2020, se registró que el 45.6% de los encuestados lo vivió.

El camino aún es largo, pero estamos en él, cada paso dado nos acerca más al país que queremos vivir. Es cierto que el actuar no ético de algunos servidores públicos y empresas privadas, desacreditan no sólo a los directamente involucrados, sino a la administración pública en general, lo que impacta debilitando a las instituciones.

Es trabajo de todos construir un mejor México; por un lado, los funcionarios actuando con ética y, por otro, la sociedad, dando seguimiento y denunciando todo aquello que no vaya de acuerdo con los valores que demuestren un compromiso con el actuar responsable que estimule la legalidad por parte de los servidores públicos.

POR JESÚS VALENCIA
DELEGADO DE MORENA EN SONORA
@VALENCIA_GUZMAN


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