Los problemas de Pemex no se van a ningún lado

Los resultados de Pemex mejoraron marginalmente, aunque el deterioro frente al año pasado sigue palpable

Los problemas de Pemex no se van a ningún lado
Jorge Andrés Castañeda/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Pemex reportó sus resultados al tercer trimestre del año, y aunque estos son mejores que los del anterior, su situación sigue siendo muy frágil y representa un riesgo sistémico para la economía mexicana.

Los ingresos, antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) durante el último trimestre representaron una ganancia de 68 mil 358 millones de pesos (mdp) equivalente a 2 mil 976 millones de dólares (mdd). Esto es una mejoría frente al segundo trimestre –esperada por el aumento de precio del crudo– cuando fueron de 40 mil 928 mdp o mil 782 mdd. Pero son sustancialmente menores a los del mismo trimestre del año pasado que fueron de 102 mil 267 mdp o 5 mil 208 mdd. El EBITDA de Pemex en el tercer trimestre cayó 43% comparándolo con el año pasado.

Esto se explica en parte por una caída en el precio promedio de la mezcla mexicana de petróleo de 31%, que pasó de 55.93 dólares en el mismo periodo de 2019 a 38.46 dólares este año. A la par, la producción de crudo se mantuvo relativamente estable sólo cayendo 2% pasando de 1.71 millones de barriles diarios en promedio el tercer trimestre del año a 1.68 millones este. El resto de la explicación está en el aumento de 11% en los gastos de administración, que pasaron de 33 mil 165 mdp en 2019 a 36 mil 840 mdp este año para el mismo periodo. Una parte importante de la caída de las ganancias se explica por un aumento en los costos administrativos a pesar de las políticas de austeridad.

Esto se tradujo en un flujo operativo, que es otra forma de entender la rentabilidad de la empresa, positivo de 2 mil 96 mdd en el tercer trimestre. Este flujo más las actividades de inversión que representaron 2 mil 446 mdd derivaron en una necesidad de financiamiento de 349 mdd. Durante este mismo periodo, el endeudamiento neto de 406 mdd (el resultado neto de pago de intereses y principal de viejos créditos y arrendamientos menos nuevos préstamos) y el gobierno federal aportó 8.4 millones de dólares adicionales. Lo anterior resultó en un aumento en el efectivo en caja de 66 millones de dólares que terminó el periodo en mil 599 mdd.

En resumen, pareciera que durante este periodo los resultados de Pemex mejoraron marginalmente, aunque el deterioro frente al año pasado sigue palpable. Sin embargo, el principal problema de Pemex no sólo no se solucionó, sino que se agravó. La deuda financiera total aumentó 3 mil 105 millones de dólares, pasando de 107 mil 153 mdd el 30 de junio a 110 mil 259 el 30 de septiembre. Más preocupante aún, los vencimientos totales a pagar este año pasaron de 11 mil 482 a 13 mil 600 mdd que Pemex tendrá que desembolsar en los próximos tres meses. Pemex tendrá que refinanciar parte de esta deuda y el flujo operativo le permitirá solventar parte de estos pagos. Pero aún en el mejor de los casos, parece inevitable que el Estado mexicano tenga que asumir parte de esta deuda o transferirle recursos para poderla pagar ¿Cómo justificará esta vez sacar dinero de hospitales y medicinas para mantener una empresa que cada vez parece menos viable?

 

POR JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAST


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