Greenwashing

Cada vez somos consumidores más informados y conscientes del medio ambiente, sobre todo las generaciones más jóvenes

Greenwashing
Brenda Jaet / Caprichos Millonarios / Opinión El Heraldo de México

Es necesario conocer ciertos términos que se manejan en la narrativa de la industria de la moda global.

Existe un desacuerdo entre la sustentabilidad y el fast fashion. O se es uno, o el otro, ambas no pueden coexistir. Los materiales que se utilizan para crear la moda rápida no son amigables con el medio ambiente. La industria de la moda sin duda alguna debe reformarse ya. La ONU ha dicho que es una de las que más contaminan siendo la producción textil responsable del 20% de las aguas residuales y del 10% de las emisiones de carbono. Este tema ha sido el foco de múltiples plataformas tan importantes como el World Economic Forum en donde desde 2018 se han pasado iniciativas para volver a la industria de la moda más sustentable.

Cada vez somos consumidores más informados y conscientes del medio ambiente, sobre todo las generaciones más jóvenes  quienes priorizan el saber como y de donde vienen los productos que consumen. Por tal motivo es que muchas compañías engañan por medio de trucos de mercadotecnia y publicidad a sus clientes, haciéndolos creer que son sustentables y éticos. A esto se le llama GREENWASHING.  Es sin duda una trampa que ocurre en todos los sectores. 

En la industria está de moda ser sustentable. El serlo trae varias ventajas a tu negocio como:

  • Mejor imagen de marca.
  • Aumento de productividad y reducción de costos.
  • Atraer inversionistas y empleados.
  • Reducir basura.
  • Oportunidad de mercado.

Para saber cuándo una empresa está haciendo greenwashing  con  moda es importante identificar:

  • Si están siendo vagos en el mensaje usando palabras como “verde”, “sostenible”, “sustentabilidad” sin detallar en que consiste.
  • Hablan de cantidades y no de porcentajes. 
  • Busca certificaciones por ejemplo de Peta, Gots, Fair trade, Bci, Ecocert.
  • El ser natural al 100% no es sinónimo de ser amigable con el ambiente. Ej.: para crear una playera de algodón puro se necesitan 2700 litros de agua.
  • Busca marcas que integran la ética, sustentabilidad, ecología, justicia global,  y valores en todas sus áreas.
  • “Conoce las manos detrás de tus prendas”, dice Livia Firth, directora de Ecoage.

Como consumidor tenemos el poder de hacer que la industria cambie, exigiendo responsabilidad social y ecológica al hacer nuestras compras. Hoy, el ser sustentable no es un capricho millonario, es una necesidad y obligación como ciudadanos del mundo.

POR BRENDA JAET
@BRENDAJAETK


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