Hospitalización de líder palestino en Israel desata debate sobre compasión y memoria

Por un lado está el conflicto general con la autoridad Palestina, su incitación anti-israelí que apunta a demonizar al Estado judío

Hospitalización de líder palestino en Israel desata debate sobre compasión y memoria
Jana Beris / Así lo veo yo / Opinión El Heraldo de México

El Dr. Saeb Erekat, de 65 años, secretario general del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), miembro del Comité Central de Al Fatah y figura central de la Autoridad Palestina, fue trasladado este domingo de urgencia al Hospital israelí Hadassah en la capital, Jerusalén, al deteriorarse su estado, varios días después de contraer coronavirus. 

A pedido de la autoridad Palestina, una ambulancia israelí lo recogió de su casa en la ciudad de Jericó en Cisjordania, lo trajo a Hadassah Erekat fue internado en el CTI del departamento de COVID-19. 

Los primeros en reaccionar en las redes sociales con sarcasmo a la internación de Erekat, fueron justamente ciudadanos de Emiratos Árabes Unidos y de Bahréin, países a los que los palestinos, también el propio Erekat, condenaron duramente por haber anunciado que firmarían la paz con Israel. 

Erekat, entre otros, aseguró que la normalización de relaciones con Israel es una “puñalada llena de veneno a la causa palestina”. Y quiso el destino que simbólicamente, el mismo día en que se firmó en Manama, Bahréin, el acuerdo de paz entre el reino e Israel, además de otros siete acuerdos de cooperación bilateral, Erekat estaba siendo tratado en un hospital israelí.

Esto, mientras por decisión de la autoridad palestina meses atrás, al cortarse la coordinación con Israel, Ramallah bloquea la transferencia de enfermos palestinos a hospitales israelíes.

Debate ético y político

Claro está que Erekat llegó a Hadassah previa autorización del Israel oficial al más alto nivel. Pero en la opinión pública se desató un fuerte debate.

Por un lado está el conflicto general con la autoridad Palestina, su incitación anti-israelí que apunta a demonizar al Estado judío, su discurso de apoyo al terrorismo e inclusive con elementos claramente antisemitas. Pero además, está también el papel que él mismo ha jugado en incontables oportunidades en su guerra diplomática y política contra Israel, mediante distorsiones y peligrosas mentiras.

Refiriéndose a enfrentamientos entre soldados y terroristas en el 2002, Erekat deformó su resultado diciendo que Israel había “masacrado” 500 civiles inocentes, cuando la verdad era que habían muerto algo más de 50 palestinos, la mayoría miembros de Hamas y Jihad Islámico, en un combate armado con el ejército en el que también murieron 23 soldados israelíes. 

Además, se recuerda que acusó a Israel en diferentes ocasiones de aplicar una política de “apartheid”. Al parecer, sí pidió ser trasladado a Hadassah, es porque sabe que eso no es cierto, y tenía claro que lo atenderían bien.

Erekat se ha manifestado en diversas ocasiones en forma elogiosa respecto a terroristas responsables de atentados, dijo que una ola de acuchillamientos de civiles israelíes era “autodefensa”, por dar sólo algunos ejemplos. 

Ese es el trasfondo de una protesta contra su internación, a la entrada de Hadassah, por parte de padres de israelíes muertos en atentados. 

Las declaraciones de su hija Salaam diciendo que su padre estaba siendo tratado en un hospital “en Jerusalén capital de Palestina”, fueron no sólo atrevidas sino patéticas, siendo Jerusalén la capital de Israel. Comentó que su padre había sido trasladado a Hadassah “porque no hay Ecmo en Palestina”. 

Eso podría subsanarse rápidamente, si por ejemplo, en lugar de pagar millonadas desde hace años a terroristas que mataron israelíes, la autoridad Palestina dedicara más fondos al sistema de salud de su gente.

 

POR JANA BERIS

PERIODISTA

ORBE@HERALDODEMEXICO.COM


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