COVID-19

Mario Casarrubias, líder de Guerreros Unidos, muere por COVID-19

Casarrubias estaba encarcelado en una prisión del Estado de México

NACIONAL

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Autoridades señalan que padecía diabetes tipo II e hipertensión.

Mario Casarrubias Salgado, líder de Guerreros Unidos e implicado en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, falleció por COVID-19.

Mario Casarrubias, hermano de Sidronio Casarrubias Salgado, se encontraba preso en la cárcel de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.

El pasado 8 de julio solicitó que se le trasladara del Centro Médico “Adolfo López Mateos, en Toluca, en la entidad mexiquense, al Hospital Militar, en la Ciudad de México, informó la Comisión Presidencial para la Verdad y Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa.

Mario Casarrubias padecía diabetes tipo II e hipertensión arterial sistémica y presentó síntomas graves de COVID-19.

“A su arribo, Casarrubias Salgado, quien además padecía diabetes tipo II e hipertensión arterial sistémica, presentó un diagnóstico de caso confirmado de COVID-19, neumonía atípica por virus SARS-CoV-2 e insuficiencia respiratoria aguda, por lo que se le aplicó el protocolo de tratamiento para pacientes COVID graves”, informó la Comisión.

Trece días después del traslado fue intubado debido a que su salud se deterioró, pues presentaba una saturación de 72 por ciento de oxígeno.

“Cabe señalar que durante su hospitalización se le brindaron las atenciones hospitalarias de alta especialidad y trato humanitario, incluso para establecer comunicación a distancia con su familia, buscando su favorable evolución, agotando los recursos médicos al alcance”, indicó la Comisión del caso Ayotzinapa.

Este domingo, a las 8:42 horas, Mario Casarrubias murió de un paro cardio respiratorio y neumonía por COVID-19.

Su cuerpo ya fue entregado a sus familiares la mañana de este lunes.

Mario Casarrubias fue sentenciado a 10 años de prisión por portación de arma de fuego y por delitos contra la salud.

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