Ambientalistas y académicos piden un freno a la devastación de Tulum

La tala desmedida se debe a la creación de desarrollos inmobiliarios

Ambientalistas y académicos piden un freno a la devastación de Tulum
“Pedimos al Municipio de Tulum detenga y restaure el flujo en el manglar", señalan.

Habitantes de Tulum, académicos y ambientalistas solicitaron al Ayuntamiento de Tulum, así como a las autoridades federales, poner un alto a la tala y relleno de humedales y manglares para la edificación de desarrollos inmobiliarios. 

En una carta pública, los activistas apuntaron que en este destino turístico se han realizado diversas obras para extender el área urbana, impactando en ecosistemas de manglar, protegidos por la Norma Oficial Mexicana 059-Semarnat-2010. 

El documento firmado por Aracely Dominguez, del Grupo Ecologista del Mayab, como representante, apunta que el Ayuntamiento pretende abrir nueve conectores viales en la avenida Kukulkan para acceder a la zona costera. 

Sin embargo, estos caminos atraviesan los humedales de la zona, fragmentándolos e impidiendo la continuidad del corredor biológico. 

“Pedimos al Municipio de Tulum detenga y restaure el flujo en el manglar que se ha desmontado y rellenado, de manera ilícita en varios puntos del humedal dejando los caminos con características de caminos de sascab”, indican. 

Aseguran que se han presentado ya denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), toda vez que no cuentan con autorización en materia de Impacto Ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). 

El Artículo 60 ter de la Ley General de Vida Silvestre establece que queda prohibida la remoción, relleno, trasplante, poda, cualquier obra o actividad que afecte la integralidad del flujo hidrológico del manglar y su zona de influencia. 

De acuerdo con Patricia Santos, experta en manglares de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), estos bosques inundados proveen servicios ambientales de valor incalculable. Protegen las costas ante tormentas y huracanes; funcionan como refugio y hábitat de cientos de especies marinas y aves; sirven como biofiltro para mantener la calidad del agua y captan cinco veces más dióxido de carbono que un árbol normal. 

Tulum se encuentra en el foco de las autoridades federales en materia ambiental, por la reciente aprobación del Programa Municipal de Ordenamiento Territorial, Ecológico y Desarrollo Urbano Sustentable Municipal (PMOTEDUS). La Semarnat calificó a este instrumento jurídico de ilegal y riesgoso para los recursos naturales del municipio, cuya economía depende por completo de la belleza del paisaje.

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