Juan Máximo Martínez, leyenda olímpica de México, falleció

El ex corredor logró llegar en cuatro Sitio, tanto en cinco mil metros como en 10 mil metro, en los Juegos Olímpicos de México 1968; falleció este martes a causa de cáncer

Juan Máximo Martínez, leyenda olímpica de México, falleció
BATALLÓ HASTA EL FINAL. El atleta perdió la batalla contra el cáncer

Ser huérfano y no saber leer hasta los 21 años de edad no fueron impedimentos para que Juan Máximo Martínez se convirtiera en un referente en la historia del atletismo mexicano, pues, sin importar sus antecedentes se concentró en escribir su historia en las pistas atléticas y logró lo inédito en el deporte nacional: pues llegó en 4o sitio en dos pruebas de fondo, en la misma edición de Juegos Olímpicos, en México 1968. Este martes, a los 74 años de edad falleció el ex fondista, tras una larga batalla contra el cáncer.

Nacido el 1o de enero de 1947 en San Juan de las Manzanas, Ixtlahuaca, en el Estado de México, ‘Juanito’ Martínez quedó huérfano cuando solo tenía siete años de edad y fue gracias a su hermano mayor que escribió una nueva historia, al migrar a la Ciudad de México para trabajar.

A los 15 de edad descubrió el atletismo, pues su entonces patrón, Leobardo Montecinos, le invitó a correr, al lado de su hijo y juntos iban hacia el Desierto de los Leones, al poniente de la capital del país; aunque para Juanito, las primeras rutinas eran muy desgastantes, pues no tenía todavía resistencia…pero poco a poco habría de llegar si sabía persistir con disciplina en el deporte.

Juanito fue el primer fondista mexicano que entrenó el técnico polaco Tadeuz Kepka y bajo sus instrucciones ganó bronce en los 5,000m de los Juegos Centrocaribeños de San Juan Puerto Rico en 1966, bronce en los 5,000m de los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1967 y llegó a México 1968 a vivir su primera experiencia olímpica.

Fue el 13 de octubre de 1968, en el día inaugural de las pruebas atléticas cuando 37 corredores de 23 países compitieron en las 25 vueltas a la pista del Estadio Olímpico Universitario de la UNAM, cuando Juanito Martínez, entre el aplauso del público, luchó hasta los últimos metros en busca de conquistar la presea de bronce, durante un aguerrido duelo con el tunecino Mohamad Gammoudi quien por 0.8 décimas de diferencia (29:34.2) cruzó la meta antes que el mexicano (29:35.0) y subió al podio en tercer sitio, en un evento que ganó el keniano Neftalí Temu (29:27.4). La prueba causó asombro mundial al ver al recordista mundial de la época, el australiano Ron Clarke, sucumbir en sexto sitio y requerir tanque de oxígeno al culminar su competencia. Martínez fue el único representante mexicano en esta prueba.

Cuatro días después, la tarde del 17 de octubre de 1968, Martínez corrió los 5,000m y cruzó la meta en 14:10.8 para finalizar en cuarto sitio de nueva cuenta, en un evento que ganó el tunecino Mohamad Gammoudi (14:29.0), seguido por los kenianos Kip Keino (14:28.4) y Neftalí Temu (14:20.4) y donde el mexicano superó de nueva cuenta a la leyenda australiana Ron Clarke, que se ubicó en quinto lugar.

Fue el primer mexicano que ganó la icónica prueba de San Silvestre, Brasil.

Una semana antes de las competencias olímpicas, en el Estadio de Prácticas de Ciudad Universitaria, Martínez venció a todos los africanos que vería en Juegos Olímpicos, pero no sucedió lo mismo en la magna justa.

En 1968, el mismo año de sus hazañas olímpicas, conoció a su esposa, Florentina León Ambriz, quien le enseñó a leer y escribir.

En los Centrocaribeños de Panamá 1970 ganó plata en 5,000m y oro en 10,000m; un año después, en los Juegos Panamericanos de Cali 1971 ganó plata en los 10,000m y en los Juegos Olímpicos de Munich 1972, alcanzó el décimo puesto, en las 25 vueltas al óvalo, en una carrera dominada por ‘el finlandés volador’ Lasse Virén quien en aquella final hizo nuevo récord olímpico (27:38.35).

Las mejores marcas personales de este destacado mexicano fueron 13:44.00 (en 1969) en los 5,000m y 28:23.14 en los 10,000m (1972).

Fue trabajador de la Comisión Federal de Electricidad y durante la dirigencia de Raúl González frente a la Comisión Nacional del Deporte fue parte de los entrenadores de medio fondo y fondo.

Por: Katya López Cedillo


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