CÚPULA

Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, ambos consumaron la independencia

El autor echa luz sobre el episodio que reunió a ambos próceres y que derivó en la conformación del Ejército Trigarante y en la emancipación

CULTURA

·
Portada del libro La Rama. Crónica de una sucesión, José Roquero de Teresa. Editorial Océano, 2010.Créditos: Especial

Después de 11 años de lucha y permanente derramamiento de sangre, Agustín Cosme de Iturbide se dio cuenta que esto continuaría, principalmente en tierra caliente, lo que lo condujo a dialogar con Vicente Guerrero y convencerse de que la independencia era el mejor camino para la América septentrional. Hizo una gran reflexión y emitió la siguiente carta:

CARTA DEL COMANDANTE DEL EJÉRCITO DEL SUR, AGUSTÍN DE ITURBIDE, AL GENERAL VICENTE GUERRERO

(Fragmento).

Estimado amigo:

No dudo en darle a usted este título, porque la firmeza y el valor son las cualidades primeras que constituyen el carácter del hombre de bien y me lisonjeo de darle a usted en breve, un abrazo que confirme mi expresión. 

...Envío a usted al portador para que le dé por mí las ideas que sería muy largo explicar con la pluma; y en este lugar sólo asegure a usted que dirigiéndose usted y yo a un mismo fin, nos resta únicamente acordar, por un plan bien sistemado los medios que nos deben conducir indudablemente por el camino más corto. Cuando hablemos usted y yo se asegurará de mis verdaderos sentimientos. Para facilitar nuestra comunicación me dirigiré luego a Chilpancingo, donde no dudo que usted se servirá acercarse y que más haremos, sin duda, en media hora de conferencia, que en muchas cartas. Aunque estoy seguro de que usted no dudará un momento de la firmeza de mi palabra, porque nunca di motivo para ello, pero el portador de ésta (...) la garantizará a satisfacción de usted mismo, por si hubiere quien intente infundirle la menor desconfianza (...) no debe dudar que ninguno en la Nueva España es más interesado en la felicidad de ella, ni la deseo con más ardor, que su muy afecto amigo que ansía comprobar con obras esta verdad y que su mano besa. 

Agustín de Iturbide,Tepecoacuilco, a 4 de febrero de 1821.

Guerrero respondió rechazando el indulto, pero aceptó colaborar si se trataba de obtener la independencia. El teniente José Figueroa por fin logró convencer a Guerrero de que aceptase el plan de Iturbide y, finalmente, la reunión fue sellada con el famoso Abrazo de Acatempan. Dicho abrazo, que significó el fin de la guerra y el inicio de la independencia de la Nueva España. El encuentro se realizó en la población de Acatempan, el 10 de febrero, ante las tropas de Agustín Cosme y de Vicente. Según el relato de Lorenzo de Zavala, se entabló un breve diálogo entre ambos, tras lo cual se dio el abrazo. Lucas Alamán desmiente esta versión, según él, Agustín Cosme no logró inspirar suficiente confianza en Vicente y éste envió en su lugar al teniente José Figueroa, quien estaba facultado para arreglar todas las condiciones. Por otra parte, se dice que nunca hubo abrazo de Acatempan, pero sí hubo una reunión en Teleoloapan sin abrazo, porque Vicente y sus guerrilleros tenían el mal del pinto. 

Agustín Cosme escribió al virrey Apodaca anunciándole la noticia halagadora de que Guerrero se sometía, con mil 200 hombres, pero advirtió que era mejor no apresurar las cosas, sino dejar a Guerrero el mando teórico de sus tropas y que, entre tanto, él —Agustín Cosme— necesitaba dinero para pagar a los soldados. El virrey no supo leer entre líneas y envió el dinero, pero la suma no bastó a Agustín Cosme para llevar a cabo sus planes, así que mandó detener un convoy que transportaba 525 mil pesos a Acapulco, dinero que los comerciantes novohispanos mandaban a Filipinas a través de la Nao de Manila. Se sabe que un gran número de comerciantes eran simpatizantes del plan de Agustín Cosme y que si enviaban dinero era precisamente para ayudarle sin llamar la atención. De todas maneras, Agustín Cosme escribió a cada uno asegurándoles que el dinero les sería devuelto, ya fuese por el gobierno, si es que el virrey aceptaba su plan, o tan pronto como se consumase la independencia. 

Había elaborado un plan de independencia de acuerdo con sus intereses, al tiempo que instaló su cuartel general en Teleoloapan. Necesitaba fondos para imprimir un documento, distribuirlo en todo el territorio y dar a conocer los propósitos a los novohispanos. Mientras tanto, los liberales planeaban que el compadre de Agustín Cosme, Juan Gómez de Navarrete, recién electo diputado a las Cortes, promoviera un plan de independencia en Madrid, que consistía en llamar a uno de los miembros de la familia real a la Nueva España para gobernarla. 

SÍMBOLO. Bandera del Ejército Trigarante, 1821- 1823.

El 24 del mismo mes, las partes en conflicto se adhirieron al plan, que aceptaron y firmaron en la pequeña población de Iguala. Agustín Cosme de Iturbide proclamó su Plan de las Tres Garantías, constituyéndose el Ejército Trigarante, que se encargó de marchar por todo el país difundiendo el Plan de Iguala. También, en esa fecha, su barbero José Magdaleno Ocampo, quien también era sastre, le entregó a Agustín Cosme el pendón trigarante que había sido confeccionado por encargo del brigadier. El acto se celebra hoy como el Día de la Bandera y al lábaro trigarante se la considera el primer pendón de la época independiente.

Agustín Cosme de Iturbide pronunció un discurso en el cual aborda la parte medular de este acuerdo y del cual podemos extraer este importante sentimiento: “Americanos, bajo cuyo nombre comprendo no sólo los nacidos en América, sino a los europeos, africanos y asiáticos que en ella residen, tened la bondad de oírme. Las naciones que se llaman grandes en la extensión del globo, fueron dominadas por otras, y hasta que sus luces no les permitieron fijar su propia opinión, no se emanciparon”.

Un acuerdo se celebra y el reconocimiento debe existir siempre para quienes lo celebraron y firmaron para ejecutarlo. La historia debe de estar integrada siempre por la verdad de los acontecimientos y formar parte de una crónica. Como integrante de la familia Huarte, con quien entabla relación la familia Iturbide, realicé una amplia investigación misma que plasmo en el libro La Rama. Crónica de una sucesión.

Por José Roquero de Teresa

PAL