Coworking con causa

Paola Tabachnik y María Galindo, creadoras de comadre, un lugar inclusivo pensado en las necesidades de las mujeres

Coworking con causa
Se reinventaron en talleres y workshops. Foto: Yadín Xolalpa

En la cuarentena se dieron a la tarea de reinventar a las mujeres por medio de talleres, workshops y webinars.

¿Cómo surge la idea de crear Comadre?

Paola: Cuando tuve a mi hijo decidí rentar una casa junto con otras dos amigas y poner una ludoteca para poder trabajar. En una cena con amigos de la manera más genuina, surgió el nombre de Comadre.  Una de las que rentaba la casa conmigo me presentó a María, que también esperaba un bebé, y me dijo que le interesaba ser socia del proyecto.

¿Cuál es la función de cada una?

María: Al principio hacíamos de todo. Desde el inicio hubo un clic increíble y somos tan diferentes que empatamos muy bien para crecer el proyecto, reconocemos nuestras fortalezas.

¿Cómo combinan su vida profesional con ser mamás?

Paola: Aprendimos a tener equilibrio y no perder la cabeza, a veces resulta muy difícil fusionarlos. Amamos nuestro trabajo, espero que dejemos una huella importante en el mundo y queremos cambiar muchas vidas. Si te sabes organizar, le pierdes miedo a la culpa y aprendes a darle un espacio a todo.

¿Qué consejos dan a las pequeñas y medianas empresas en estos tiempos?

María: Que innoven, sean perseverantes y creativos, escuchen a sus clientes y se junten con la gente adecuada, porque a veces pensamos que la necesidad que tenemos nosotros es la misma de los demás, y la realidad es que no.

 

Por Isis Malherbe


Compartir