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Las reglas del juego han cambiado: bienestar laboral o sanciones

El bienestar laboral puede verse como un compromiso, pero también como una herramienta para la competitividad, valoración y cuidado del personal.

Las reglas del juego han cambiado: bienestar laboral o sanciones
El bienestar laboral es la clave para el ambiente de una empresa Foto: Estrella Vázquez es colaboradora de El Heraldo de México

Si pensamos en las empresas más exitosas, solemos imaginar estrategias innovadoras, grandes inversiones y modelos de negocio impecables. Pero pocas veces volteamos a ver el elemento que realmente sostiene todo eso: las personas. Un equipo agotado, estresado y desmotivado puede hacer que hasta la mejor estrategia se derrumbe. En cambio, cuando una empresa cuida a su gente, todo funciona mejor.

Durante mucho tiempo, el bienestar laboral se trató como un beneficio opcional, algo que las empresas ofrecían solo si tenían margen para ello. Pero hoy sabemos que no es un lujo; es una necesidad. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que la falta de condiciones adecuadas para la salud física y mental de los colaboradores representa hasta el 4% del PIB mundial en pérdidas de productividad.

En México, según la OMS, el 75% de los empleados sufren de estrés laboral, lo que nos convierte en uno de los países con mayores niveles de agotamiento profesional en el mundo.

Afortunadamente, el "chip" está cambiando. Cada vez más empresas y regulaciones están poniendo a las personas en el centro de la conversación. En los últimos años, México ha avanzado en materia de derechos laborales con iniciativas como la NOM-035, enfocada en prevenir riesgos psicosociales en el trabajo.

También está la NOM-037, que regula el teletrabajo para garantizar condiciones adecuadas para quienes laboran desde casa; la "Ley Silla", que obliga a los empleadores a permitir que sus colaboradores puedan sentarse cuando sus actividades lo permitan; y la reducción de la jornada laboral, que sigue en discusión, pero que responde a una demanda cada vez más fuerte de equilibrio entre la vida personal y profesional.

Además, la reciente propuesta de duplicar el aguinaldo en ciertos sectores es una muestra de que el bienestar de los trabajadores está ganando relevancia en la agenda nacional. Este cambio de mentalidad no es casualidad. Las empresas han comenzado a notar los efectos negativos de ignorar el bienestar de sus colaboradores.

Equipos desmotivados, ausentismo creciente y una rotación de personal que afecta la continuidad de los proyectos son problemas que ya no pueden pasarse por alto. Según Gallup, la falta de bienestar en el trabajo es una de las principales razones por las que las personas renuncian, y reemplazar a un colaborador puede costar hasta un 30% adicional en gastos operativos.

Por otro lado, las empresas que invierten en el bienestar de su equipo ven resultados concretos. Los empleados felices son más productivos. Y esto no es solo un tema de eficiencia: cuando las personas se sienten bien en su entorno laboral, la innovación fluye, la calidad del trabajo mejora y los clientes lo notan.

Actualmente, las organizaciones que han implementado esquemas de trabajo flexible, apoyo a la salud mental y oportunidades de desarrollo logran reducir su rotación y aumentar la satisfacción de sus clientes.

Hablar de bienestar es construir una cultura de confianza y reconocimiento, donde los colaboradores sepan que su esfuerzo realmente importa. Es entender que trabajamos con personas, que la flexibilidad no es un lujo, sino una necesidad, y que nadie tiene la vida resuelta.

En el día a día, surgen imprevistos: una llanta ponchada, un accidente, una enfermedad. Por eso, el bienestar no puede reducirse a una lista de beneficios; debe ser una estrategia para mejorar tanto la productividad como la calidad de vida. Y, sobre todo, implica dejar de tratar la salud mental como un tema secundario.

El bienestar no solo impacta a los colaboradores; afecta la capacidad de una empresa para sostenerse en el tiempo. Una organización que no logra retener talento está condenada a perder competitividad. Y en un mundo donde las nuevas generaciones buscan entornos de trabajo más humanos y equilibrados, ignorar esta realidad ya no es una opción.

Estamos en un punto en el que las empresas deben decidir si seguirán viendo a sus colaboradores como un recurso que se agota o como el motor que las impulsa hacia el futuro. Apostar por el bienestar no es solo una cuestión de responsabilidad social; es una decisión de negocio inteligente.

Si una empresa pudiera elegir entre un equipo agotado o un equipo motivado, ¿cuál crees que obtendría mejores resultados? La respuesta es obvia. Entonces, ¿por qué seguimos tratando el bienestar como algo secundario?
 

Estrella Vázquez, CEO de Time2Grow, es emprendedora serial, consultora especializada en la gestión de talento y capital humano, y fundadora y directora general de Time2Grow, una alianza de servicios integrales conformada por las empresas mexicanas: Factor RH, Time2Business (T2B) y Skills2W

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