La discapacidad motriz es una de las más comunes en México que impide a más de tres millones de personas, incluidos niños y niñas, moverse con libertad (ENADID 2023), para las cuales una silla de ruedas es esencial en la vida cotidiana. Sin embargo, según un informe de la OMS y UNICEF, en países de ingresos medios como México, sólo 3% de quienes necesitan silla de ruedas logran acceder a una.
Cabe señalar que una silla hospitalaria no es suficiente para aquellos que dependen de este dispositivo de asistencia en su vida diaria. Debe ser diseñada de manera especial, tomando en cuenta las necesidades de la persona, su edad y actividades. En el caso de los niños, las sillas deben adaptarse a su crecimiento, ya que, de no ser así, podrían sufrir afectaciones a su salud, como malformaciones posturales, debilitamiento de la piel, problemas en órganos internos, descalcificación de huesos, entre otros.
Vida Independiente es una asociación civil fundada por Santiago Velázquez, quien perdió la movilidad en las piernas a raíz de un accidente. Este evento lo motivó a desarrollar varios proyectos para apoyar a la comunidad con discapacidad motriz en México. La misión de su asociación es ayudar a las personas con discapacidad y de escasos recursos a desarrollarse de manera independiente en la sociedad mediante el uso de sillas de ruedas.
Para cumplir su objetivo, ha unido esfuerzos con otras fundaciones, instituciones públicas y empresas privadas, beneficiando a 26 mil personas de zonas marginadas de todo el país con sillas de ruedas diseñadas para responder a sus necesidades. Además de la donación de sillas de ruedas, Vida Independiente ha desarrollado un programa de rehabilitación integral (física, psicológica, familiar y social) teniendo como estrategia esencial el entrenamiento en el manejo de silla de ruedas, programa que transmite a sus beneficiarios la filosofía de Vida Independiente.
La filosofía de Vida Independiente México se basa en empoderar a las personas para que asuman el control de su vida y luchen por su inclusión, reconociéndose a sí mismas como seres con derechos y responsabilidades. Esto no implica hacerlo todo sin apoyo externo, sino tener la libertad de actuar, tomar decisiones, enfrentar fracasos y aprender, tal como lo haría cualquier otra persona.
Fundación Grupo Andrade se unió a la causa de Vida Independiente para donar sillas de ruedas a niños y niñas de escasos recursos. Para llevar a cabo esta noble tarea, 15 voluntarios y voluntarias de las diferentes empresas del Grupo Andrade, como GM, GWM, FORD, RH Corporativo y Análisis de Resultados, participaron en el armado de las sillas de ruedas que serían entregadas. Este trabajo se realizó a través de un taller práctico que resultó ser una experiencia gratificante para los participantes.
“Te ayuda a ver que hay personas que necesitan ayuda y con sólo usar las manos puedes ayudar mucho a otros; me dio mucho sentimiento, no había sentido algo así por alguien que no conociera, la verdad es una experiencia muy linda que me gustaría volver a vivir”: Yerith Montaño Cruz, voluntario GWM La Villa.
Por su parte, las familias beneficiadas estaban muy agradecidas:
“Nunca nos imaginamos poder tener acceso a una donación de sillas y pues estamos felices, el tener esta oportunidad nos abre paso a muchas cosas, el día de hoy podemos andar por la calle, Santiago puede ser independiente”: Nora Nathalie Martínez Ruíz, madre Vida Independiente.
Iniciativas como las de Vida Independiente demuestran que, cuando trabajamos en unidad, podemos cambiar realidades.
POR DULCE GALINDO VILLA
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