VENTANA POLÍTICA

Veni, vidi, ¿vici?

A pesar de la cordialidad, el encuentro puso en evidencia las discrepancias que tensan la relación bilateral entre México y Estado Unidos

OPINIÓN

·
Verónica Ortiz / Ventana Política / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

Washington, D.C.- Ayer se llevó a cabo una reunión de trabajo en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, en el contexto de la crisis de fentanilo que está cobrando la vida de 70,000 norteamericanos al año. A pesar de la cordialidad, el encuentro puso en evidencia las discrepancias que están tensando la relación bilateral.

De entrada, una percepción negativa sobre el compromiso de nuestro país en el combate a la producción y tráfico de esta droga. Como antecedente, esta misma semana la administración de Biden lanzó una ofensiva con cinco medidas para romper las cadenas globales de suministro de fentanilo ilícito. Por su parte, el gobierno mexicano expidió el decreto para crear la “Comisión presidencial encargada de la coordinación nacional para combatir el tráfico ilícito de drogas sintéticas, armas de fuego y sus municiones”, misma que será integrada el 27 de abril.

A esto hay que agregar la percepción negativa sobre México entre el público norteamericano, reforzada estos días por el testimonio en televisión de los dos sobrevivientes del secuestro en Matamoros, Tamaulipas.

Así llegamos a la reunión que empezó anunciándose como diálogo de alto nivel y terminó en visita de trabajo. Por el lado mexicano, el gabinete de seguridad en pleno, integrado por la secretaria de seguridad Rosa Icela Rodríguez, el canciller Marcelo Ebrard, los secretarios de Defensa, Marina, Salud y el fiscal general Alejandro Gertz.

La asimetría entre las dos delegaciones fue evidente. Seis secretarios mexicanos, frente a uno norteamericano, el fiscal Garland y asesores. Las conjeturas son variadas. La ausencia del presidente Biden de viaje en Irlanda. Las distracciones por la persecución y arresto justo ayer del joven que filtró información clasificada del Pentágono, y hasta la audiencia de Donald Trump (otra vez) en Nueva York para responder ante una corte civil por acusaciones de fraude comercial.

Pero también pudo deberse a la creciente incomodidad del gobierno Biden con el manejo del problema por su contraparte mexicana. La reciente carta al líder chino Xi Jing Pin, firmada y publicitada por el propio López Obrador, dio pie a otra agresión de China hacia Estados Unidos. Y seguramente a un extrañamiento hacia el gobierno mexicano.

En todo caso, la forma es fondo y el mensaje quedó claro. Cortesía, cócteles y tours por el Observatorio Naval, pero, al final, desacuerdos sobre temas básicos como el origen de la manufactura del fentanilo o el énfasis mexicano sobre tráfico de armas. El gobierno mexicano hizo públicos una declaración conjunta y compromisos suscritos, no así la contraparte de EU. Frente al sentido de emergencia nacional, los estadounidenses esperan de la parte mexicana una respuesta que tendrá que probarse en los hechos.  Al final del día, la comitiva nacional vino, vio, pero todavía no venció.

 

POR VERÓNICA ORTIZ

COLABORADORA

@veronicaortizo

LSN