LA CURUL CIUDADANA

Desbandadas, traiciones y berrinches

Como bien dicen: “en política no hay nada escrito”. Ayer empezaron las “precampañas”

OPINIÓN

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Jorgina Gaxiola / La Curul Ciudadana / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: El Heraldo de México

Como bien dicen: “en política no hay nada escrito”. Ayer empezaron las “precampañas”, un periodo en el que se suponía que tenía que ser una competencia interna en los partidos políticos para elegir al mejor de sus candidatos y, entonces, iniciar las campañas en marzo.

Sin embargo, desde ayer en todos los partidos políticos que participarán en las elecciones del 2024, solamente hay candidatos únicos.

Eliminaron la competencia interna ignorando la ley e iniciaron antes de lo establecido, desdibujando con ello al Instituto Nacional Electoral. Movimiento Ciudadano parecía cumplir con los tiempos legales pero internamente descalificaron a los candidatos que se registraron a la candidatura presidencial (Indira Kempis) y forzaron una candidatura única: la de Samuel García.

Por supuesto que las aspiraciones políticas de las personas son legítimas pues se supone que están basadas en principios, teorías políticas, sociales y económicas. Es decir, en ideologías que naturalmente se oponen a la competencia. Sin embargo, desde el fin de semana fuimos testigos de nuevas renuncias, dimes y diretes y berrinches.

Con frustración comprobamos que esos principios y convicciones desaparecen cuando las negociaciones políticas terminan y a quienes alzaban la mano y no se ven beneficiados con la candidatura no les queda de otra más que patalear. Así, luego de criticar al partido contrincante durante meses y años, de la noche a la mañana, algunos políticos se arrejuntan con aquéllos a quienes denostaban, dejando en claro que sus intereses personales están por encima del bienestar de la ciudadanía.

A lo largo de estas campañas anticipadas, hemos visto el enojo y la fractura en Morena por el caso de Marcelo Ebrard, el jaloneo entre morenistas a favor de Omar García Harfuch y Clara Brugada. Finalmente el PVEM no renunció a la alianza con Morena en la CDMX, pero seguramente esa amenaza debe estar afectando las negociaciones para apalancar a sus políticos.

En el PRI es donde ha habido más desbandadas y caprichos. De un tiempo para acá vimos la renuncia de ex secretarios, gobernadores y alcaldes. Este fin de semana hizo berrinche el alcalde de Cuajimalpa, Adrián Rubalcava, y no solo renuncia al partido sino que amenaza al PRI con utilizar a “sus diputados a fines” en el Congreso de la CDMX para votar a favor de la ratificación de la Fiscal General, Ernestina Godoy. Lo que antes era impensable ahora es una condición. Es un ejemplo más de la banalización de la política.

Por su lado, el PRD también amenaza al Frente Amplio por México con no ir en alianza para la competencia por diputaciones federales y senadurías al denunciar que PRI y PAN no están tomando en cuenta a sus políticos. Luego en la noche se ponen de acuerdo y dicen que siempre sí pero no en todas las candidaturas.

En resumen, lo que podemos esperar de las campañas políticas será la guerra entre personajes que brincan entre partidos y que toman poco en cuenta a un electorado de por sí muy decepcionado de los políticos en general. Esta elección no será la excepción.
Preparémonos para la spotiza y tengamos paciencia, ya solo faltan siete meses.

POR JORGINA GAXIOLA

COLABORADORA
@JORGINA_GAXIOLA

MAAZ