COLUMNA INVITADA

México, América Central y la República Dominicana

Alrededor de 1 de cada tres centroamericanos vivía en pobreza antes de la pandemia

OPINIÓN

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Luis David Fernández Araya / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

El dato del crecimiento económico de un país genera con frecuencia mucho interés. Ocupa espacios en la prensa y en análisis económicos y es una referencia de aspiración para tomadores de decisiones en los sectores público y privado. Pero hay que ir más allá del dato y prestar mayor atención a las características de ese crecimiento: ¿está ayudando a acercarse a las economías avanzadas? ¿Beneficia a más personas? ¿Puede adaptarse ante adversidades? ¿Es un crecimiento que cuenta con las características de un crecimiento ideal, es decir, dinámico, inclusivo y sostenible?

México, América Central y la República Dominicana tienen un buen récord en crecimiento económico. Entre 1991 y 2019, América Central creció en promedio 4,5% por año y la República Dominicana 5,3%, entre 1993 y 2018. Avanzaron a un mayor ritmo que el resto de América Latina y el Caribe durante las últimas tres décadas.

Lamentablemente, ese crecimiento no fue suficiente para que América Central y la República Dominicana cerraran la brecha con los países más ricos. Por ejemplo, el ingreso per cápita en la mayoría de los países de la región ha estado desde hace 70 años por debajo de 20% del ingreso per cápita en Estados Unidos. En cambio, otras regiones sí han cerrado su brecha: el ingreso per cápita en Asia oriental y el Pacífico pasó de 10% en 1950 al 30% actual del ingreso de Estados Unidos y los países de Europa del Este saltaron desde un nivel similar a alrededor de 40% del ingreso de EU. Ese crecimiento también resultó insuficiente para reducir la pobreza y la desigualdad en América Central y la República Dominicana. Alrededor de 1 de cada 3 centroamericanos vivía en pobreza antes de la pandemia, y los países de la región, excepto El Salvador y República Dominicana, que están entre los más desiguales del hemisferio.

La buena noticia es que ahora los países se recuperan de la severa recesión de 2020 y registran un sólido crecimiento. Es justo el momento para repensar el futuro de América Central y la República Dominicana y proponerse un crecimiento económico mayor y mejor, que le ponga fin a la pobreza y traiga más prosperidad para todos. Un crecimiento económico que cumpla con la trilogía ideal: dinámico, inclusivo y sostenible.

Un crecimiento dinámico con economías y fuerzas laborales cada vez más productivas, será posible si se invierte en innovación y se implementan estrategias para que los países ofrezcan y exporten productos y servicios más sofisticados y diversos como lo está haciendo México. La agenda regional de facilitación de comercio también resulta clave. El Banco Mundial estima que, si se implementan plenamente los acuerdos de facilitación del comercio de la OMC, se reducirían 15% los costos para el comercio, que actualmente son muy altos. Esto llevaría a un aumento del PIB regional de 4,3% para 2030. Si se amplía esta reducción de costos comerciales a México, el comercio con el país crecería 130% y el PIB regional aumentaría 6,7% para 2030.

POR LUIS DAVID FERNÁNDEZ ARAYA
ECONOMISTA
@DRLUISDAVIDFER

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