OJOS QUE SÍ VEN

Estrategia Perversa

El presidente Andrés Manuel López Obrador luce enojado, desesperado

OPINIÓN

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Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Foto: Especial

El presidente Andrés Manuel López Obrador luce enojado, desesperado, fuera de control en sus más recientes conferencias matutinas. Es evidente cómo se ha endurecido su discurso ante los retos que enfrenta como administrador y ante la evidente impericia política que ha demostrado, lo que resulta en la falta de cumplimiento de lo prometido en su ya lejana campaña.

Hay que reconocer que tiene la habilidad de distraer la atención de los temas centrales del país como son la inseguridad, la violencia y la vapuleada economía que vivimos, pero tampoco nos sorprendamos, lo que hace ahora el inquilino de Palacio Nacional será recordado como una de las estrategias más perversas que ha visto la política mexicana: pelarse con todos los sectores, asumiéndose como víctima y con ello, sintonizarse con los que sienten víctimas de la política, la sociedad y la economía en México.

Asombra la capacidad de este personaje de generar conflicto con todos los grupos de la sociedad que tengan la osadía de cuestionar sus ineficientes procederes. Se ha enfrentado con empresarios, con sectores económicamente acomodados, con madres solteras al quitarles las estancias infantiles, con mujeres violentadas al quitarles los refugios. Se ha peleado con grupos feministas, grupos vulnerables, tiene conflicto con intelectuales, investigadores y científicos abandonados en su suerte.

Ve como sus enemigos a las universidades, entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México a la que califica de “haberse derechizado”. Los médicos han sido otro sector de la población en donde ha decantado sus frustraciones. A raíz de la pésima gestión de la pandemia de Covid-19, los médicos más valientes, han criticado la inacción y la tardía respuesta del sector salud, que trajo en consecuencia la muerte de casi un millón de mexicanos en esta pandemia.

Otros médicos han sido amenazados de perder su trabajo si opinan ante medios de comunicación. El peor error que ha cometido en la búsqueda de enemigos para hacerse la víctima fue esta semana, al enfrentarse con la Iglesia Católica que le exige el cambio de “los abrazos” por una política más proactiva en contra del crimen, debido al asesinato de dos sacerdotes jesuitas, y con la comunidad judía, al calificar a uno de sus integrantes como “hitleriano”.

López Obrador no es ningún improvisado. Sabe perfectamente bien el resultado de sus ataques, y lo logra bien. Desviar la atención y hacerse la víctima, pero, sus dos últimas apuestas en la búsqueda de enemigos son muy arriesgadas para él y su movimiento.

Los sacerdotes católicos, aun en estos tiempos, son muy respetados, nadie pone en duda la autoridad moral del padrecito de un pueblo mexicano, inclusive los integrantes del crimen organizado en algunos casos son profundamente religiosos. López Obrador debe saber que la Iglesia, a la que hoy llamó hipócrita prevalecerá, y él se ira, y la estructura eclesiástica se mantendrá. En el caso de los judíos en México, son generadores de una gran cantidad de empleos, trabajo y empresas que aportan miles de millones de pesos de ingresos, sobre todo en la Ciudad de México.

En este último caso, no tengo duda, se fue de la boca. Y no se disculpó, solo les dijo que los respeta pero que no tienen derecho a atacarlo. Este es el tono que tendremos de López Obrador de ahora en adelante. Serán dos años duros, difíciles, de confrontación y de evasión de lo urgente en el país.

Corazón que sí siente

Amlo inaugurará “una primera etapa” de la polémica y obsoleta Refinería de Dos Bocas en Paraíso Tabasco. Luego del fastuoso evento mediático, el complejo industrial no refinará ni un litro de petróleo. Sólo se entregará la fachada, y algunas oficinas.

POR JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
@JESUSMARTINMX

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