COLUMNA INVITADA

Prensa: Entre el Acoso y la Violencia

La sociedad mexicana está a punto de normalizar lo intolerable. Ocurrió ya con los desaparecidos y las masacres

OPINIÓN

·
Gustavo de Hoyos Walther / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

La sociedad mexicana está a punto de normalizar lo intolerable. Ocurrió ya con los desaparecidos y las masacres. El horror se volvió cotidiano y se banalizó. Normalizamos lo extraordinario. Lo mismo está por ocurrir con el asesinato de periodistas y su acoso desde lo más alto del poder federal. 

En medio de este clima de exacerbada violencia, el Presidente cotidianamente recurre al insulto en contra de la prensa que lo crítica, consiguiendo con ello la estigmatización social del gremio periodístico, lo que aumenta el riesgo de agresiones en su contra. 

Porque no debemos normalizar algo tan grave, resultan muy importantes los distintos llamamientos internacionales para que el gobierno de México reconsidere su actitud hacia este problema. Primero del Parlamento Europeo y ahora de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, dependiente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Al primer llamamiento el gobierno mexicano respondió con descalificaciones y desdén. Destacamos ahora esta segunda exhortación internacional, porque no debemos normalizar la violencia, porque no podemos mantener la pasividad y la indiferencia como si no pasara nada. 

El pasado 24 de marzo la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión hizo un severo llamamiento al gobierno de México en relación a los asesinatos de periodistas y a la estigmatización de los medios de comunicación y sus conductores. 

En primer lugar la Relatoría reconoce los esfuerzos que el gobierno mexicano ha hecho frente a este problema: el anuncio de que va a impulsar una ley federal (que implicará un cambio constitucional) con visión de Estado, para que se coordinen los tres órdenes de gobierno; la voluntad de que de esa ley emane un Sistema Nacional de Prevención; el trabajo de colaboración que realiza con la UNESCO y los recursos (mil doscientos millones de pesos) que destina al mecanismo de protección de periodistas.  Todos esos esfuerzos, sin embargo, según la Relatoría, han sido y son insuficientes. 

La acción estatal no es simétrica respecto a gravedad, ni inmediata conforme a la urgencia de la situación.  

El Presidente acusa y descalifica a los periodistas que lo critican como golpistas y traidores a la patria. En este clima enrarecido de estigmatización y acoso a la prensa han ocurrido los asesinatos de periodistas que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ahora condena en voz de esta Relatoría que no debemos ignorar.    

De acuerdo a la Relatoría, los esfuerzos que el Gobierno Federal hace para enfrentar el asesinato de periodistas consisten en acciones desarticuladas y en ocasiones contradictorios. La iniciativa de ley que prepara puede llegar a ser positiva, pero son urgentes medidas complementarias a corto plazo. En resumen: “la Relatoría observa fragilidad en las garantías a la libertad de expresión en México”.  

No debemos permitir que se normalice la violencia contra los periodistas, no debemos tolerar como sociedad que se instale la intolerancia desde el poder. Debemos oponernos cada uno desde nuestra trinchera. Desde Europa y Estados Unidos se está dando seguimiento a lo que ocurre en México. Nos toca ya a la sociedad mexicana, alzar la voz. Antes de que sea demasiado tarde. 

Gustavo de Hoyos Walther

Abogado y CoFundador de Sí Por México

@gdehoyoswalther

MAAZ