COMANDO Y CONTROL

Ucrania, Rusia y la OTAN miden fuerzas

Las fuerzas separatistas prorrusas dentro de Ucrania se estiman en más de 20 mil y se cree que son reforzadas por unos tres mil miembros de las fuerzas especiales rusas

OPINIÓN

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Íñigo Guevara Moyano / Comando y Control / Opinión El Heraldo de México

La amenaza de una guerra convencional en Europa del Este aumenta y esto podría significar consecuencias muy severas para el resto del mundo. Para entender el tipo de fuerzas que se podrán enfrentar en el campo de batalla, hay que hacer un análisis de las capacidades militares de los beligerantes.

Por un lado, estará Rusia apoyada de las fuerzas separatistas (prorrusas) dentro de Ucrania, así como Bielorrusia, que mantiene una frontera larga con ese país. Las fuerzas rusas intentarán tomar gran parte o por lo menos algunas regiones de Ucrania en caso de que el Kremlin decida invadir nuevamente.

Por el otro lado, estará Ucrania, quien podría ser reforzada con apoyo militar de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que estarán en una posición defensiva.

Rusia despliega una fuerza de más de 120 mil tropas y mil 200 tanques —la mayoría mucho más modernos que los ucranianos— en su frontera, a los que habría que sumarle otras 28 mil tropas rusas —fuertemente avitualladas— que ocupan la península de Crimea (un área del tamaño del estado de Nayarit) desde 2014.

Las fuerzas separatistas prorrusas dentro de Ucrania se estiman en más de 20 mil y se sospecha que están siendo reforzadas por unos tres mil miembros de las fuerzas especiales rusas.

Desde mediados de enero, Rusia ha reforzado a su aliado Bielorrusia, trasladando un escuadrón de aviones de combate de última generación Su-35 y dos batallones de misiles antiaéreos S-400. Bielorrusia, un país de nueve millones de habitantes, cuenta con unas 45 mil tropas y 500 tanques.

Ucrania, un país con 44 millones de habitantes, cuenta con 210 mil miembros en sus Fuerzas Armadas que serían reforzados por unos 100 mil miembros de la Guardia Nacional y del servicio de Guarda fronteras. Sus reservas —en papel— suman 900 mil; sin embargo, es muy probable que sólo tenga capacidad para movilizar menos de la mitad de ese número, unas 430 mil.

Su Ejército de tierra está compuesto por 150 mil tropas, muchas de ellos conscriptos que están haciendo su servicio militar de 18 meses. La mayoría de su equipo lo heredó de la Unión Soviética, de la cual se independizó en 1993; por lo que, en términos generales, es antiguo. Cuenta con más de 800 tanques, pero la mayoría de ellos son modelos antiguos y su utilidad en el campo de batalla es limitada. Con la herencia soviética presente, el Ejército tiene un componente de artillería relativamente grande, con mas de 600 cañones y lanzacohetes autopropulsados y otros 500 obuses móviles.

Estados Unidos ha proporcionado radares para artillería de campaña que se espera aumenten la precisión. Ucrania apuesta fuerte en los cientos de misiles antitanque que ha recibido de EU e Inglaterra, por lo que ha concentrado sus esfuerzos en entrenar a grupos de cazadores de tanques.

Estados Unidos, Inglaterra y Canadá han estado entrenando a las Fuerzas Armadas de Ucrania, pero éstas están lejos de alcanzar los estándares de la OTAN, por lo que se han concentrado en obtener, por lo menos, interoperabilidad.

Su Fuerza Aérea tiene más de 45 mil miembros y unos 120 aviones de combate. Con cuatro escuadrones de defensa aérea (dos de MiG-29 y dos de Su-27) y dos de ataque (uno de Su-24 y otro de Su-25) en términos generales va a ser de poca utilidad en contra de las Fuerzas Aéreas rusas. Todos son versiones relativamente antiguas de modelos soviéticos y se enfrentarían a versiones muy similares, pero modernas de la aviación rusa. Ucrania tampoco cuenta con una capacidad antiaérea moderna y los sistemas que tiene son también herencia de la URSS, por lo que son bien conocidos para los rusos.

La OTAN, es la alianza militar de 30 naciones más poderosa del mundo, cuenta con 3.3 millones de tropas en Europa, pero se encuentra en una encrucijada crítica ya que deberá decidir si intervenir o no directamente en caso de que Ucrania sea invadido, lo que podría llevar a una tercera Guerra Mundial.

Algunos de los “nuevos miembros” de la OTAN, las antiguas repúblicas soviéticas de los bálticos (Letonia, Lituania y Estonia) así como Polonia, comparten frontera con Rusia, por lo que están en alerta a los movimientos militares en sus regiones. La OTAN podría desplazar a una fuerza multinacional de hasta 40 mil tropas para reforzar sus posiciones en el Este, pero se encuentra dividida sobre si reforzar a Ucrania directamente, ya que no es miembro formal de la alianza.

Se estima que Kiev tendrá unas 72 horas de aviso para prepararse a resistir la invasión rusa, la cual muy probablemente sea una combinación de operaciones de guerra híbrida desde múltiples direcciones, incluyendo ataques cibernéticos, apagones y desinformación de las redes sociales, sabotajes internos para crear confusión, superioridad aérea, bombardeos quirúrgicos, y un avance muy rápido y decisivo de tropas muy bien equipadas que buscarán tomar las instalaciones militares ucranianas principales.  

POR ÍÑIGO GUEVARA MOYANO
DIRECTOR DE LA COMPAÑÍA DE INTELIGENCIA JANES

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