ALHAJERO

El respeto por delante

Todos merecen ser escuchados. Puertas abiertas para todos, sin horario, ofreció el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández

OPINIÓN

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Martha Anaya / Alhajero / Opinión El Heraldo de México Créditos: Foto: Especial

Adán Augusto López Hernández se plantó en la tribuna del Senado, ante todo, para ofrecer –y pedir– respeto.

No contestó las preguntas de los legisladores –lo hará más adelante por escrito, pues el gobierno federal ha estado “ocupado y preocupado por todos los asuntos planteados”– , su objetivo en ésta, su primera comparecencia como secretario de Gobernación, fue ofrecer diálogo, reconciliación. Contó el tabasqueño que buscó una frase para la ocasión que resumiera lo que buscaba. Con ella precisamente concluyó su discurso: “A cada agravio, vamos entre todos a responder con una idea; a cada infundio, respondamos todos con una propuesta; y a cada descalificación, respondamos todos con una sonrisa”. Se llevó una ovación de pie de los suyos, los morenos, y el reconocimiento de buena parte de la oposición. Adán Augusto venía a hacer política, a recuperar el diálogo, como apuntaría Emilio Álvarez Icaza.

México no se merece el clima de crispación que estamos viviendo, destacó. La participación de los senadores siguió su curso habitual. Alzaron la voz para urgir su intervención en Chiapas, por la manera en que se ha profundizado la crisis de derechos humanos; por la violencia de género y la violencia política vivida en las pasadas elecciones; por el modelo inquisitorio implementado contra los medios de comunicación… ¿Cuál será su estrategia para la reconciliación?, preguntó el priista Eruviel Ávila.

Puertas abiertas para todos en Gobernación, sin horario. Todos merecen ser escuchados. Dejemos de lado nuestras diferencias ideológicas…, respondió el nuevo inquilino de Bucareli. En las comparecencias –cuyo sentido es la rendición de cuentas– “sobran los halagos y las groserías”, señalaría el panista Damián Zepeda. Pero su compañera de partido Kenia López Rabadán no se distingue precisamente por sus modales. En esta ocasión, le obsequió un detector de mentiras al titular de Segob porque, dijo, Andrés Manuel López Obrador lo engañaría como a millones de mexicanos.  

El tabasqueño tomó el objeto, lo pasó a uno de sus ayudantes y cuando tocó su turno de hablar le respondió:

“Con todo respeto le digo a la senadora Kenia López Rabadán que agradezco el regalo, pero yo soy parte de un gobierno que no acepta regalos y no acepta canonjías… Somos distintos aunque coincidamos en algunas cosas”. Aplausos y risas desde el lado de los guindas. Silencio en el escaño de la panista y los suyos. Pero uno de los mensajes centrales vendría después. Dijo a los senadores: “Ninguno de nosotros es dueño de la verdad absoluta. Toca a todos llegar a acuerdos para construir un mejor México”.

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GEMAS: Obsequio del gobernador Pancho Domínguez: “Desempeñar el cargo que me confiaron hace seis años, como gobernador de Querétaro, ha sido el más grande honor en mi vida. Desde el fondo de mi corazón les digo: ¡gracias! Nos volveremos a encontrar en el camino…”

POR MARTHA ANAYA
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@MARTHAANAYA

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