COLUMNA INVITADA

Tercer informe de gobierno de Claudia Sheinbaum

Tengan para que aprendan, dice el clásico, y también Andrés Manuel López Obrador. Lo dice para lo importante, lo de fondo, las decisiones reales

OPINIÓN

·
Martha Gutiérrez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Tengan para que aprendan, dice el clásico, y también Andrés Manuel López Obrador. Lo dice para lo importante, lo de fondo, las decisiones reales. Es claro que ese mensaje va dirigido a la clase media, a Marcelo Ebrard y a Ricardo Monreal.

Lo acaba de decir en la Ciudad de México de una manera tan directa y clara que no deja duda alguna de lo que viene. Fue innecesario que él mismo se presentara en el Congreso local para apoyar a su delfín, porque todos los mensajes fueron en torno al incondicional cierre de filas y sin titubeos para Claudia Sheinbaum y su futuro. Poco importó el contenido del informe, los resultados de gobierno, la eficacia ante los grandes problemas, la ausencia total de política real trabajada desde abajo, o la nula operación política, organización y conocimiento de la ciudad que tienen los actuales funcionarios de la capital.

La Línea 12 del Metro los fallecidos y las miles de familias afectadas apenas y fueron mencionados, las trasferencias de recursos tipo becas sin sentido, sin cadenas de valor, sin productividad, la ausencia de servicios públicos, la inexistente relación con diputados y alcaldes, el estancamiento económico, el desempleo que llegó a cifras históricas.

Los diputados de todos los grupos parlamentarios y el PRI a la cabeza a través del posicionamiento del diputado Fausto Zamorano literalmente expresó que la Jefa de Gobierno cuenta con ellos incondicionalmente. El PVEM, PT, y las alianzas parlamentarias volcados en elogios que sólo ellos observan.

El PRD en un vergonzoso posicionamiento de la ex gacela Poliminia Sierra Romana (ex PAN, PRI, PVEM, PT, PRD) quien más bien pedía perdón por haber traicionado a López Obrador que hablar sobre el gobierno de la ciudad, y hasta MC en un usual posicionamiento de crítica agachona y pasiva del diputado Torres, ex secretario particular y representante de Alejandra Barrales llevaron a cabo en Donceles. Únicamente el PAN, aprovechando la circunstancia fue férreo y con personalidad. Gabriela Salido se mostró seria y sin abusar de la Jefa de Gobierno expuso lo que millones de ciudadanos sienten.

Todo lo narrado es relevante por una circunstancia muy particular en la política de la capital y la nacional. El gobierno de Claudia Sheinbaum no ha sido deficiente en materia de administración, tampoco en la personalidad que ella muestra cuando decide cortarse el cordón umbilical de Palacio Nacional, y cuando atiende personalmente temas, y su genuina postura contra la corrupción, tráfico de influencia y los actos que ha emitido para romper con las dinámicas de democratización de la corrupción creadas por gobiernos pasados, y profesionalizadas por Miguel Ángel Mancera.

Pero de ahí a que sea un gobierno de ejemplo, con funcionarios eficientes, cercanos a la población y que resuelvan problemas hay una gran distancia. Pues carece de visión, planeación y prioridades. La CDMX es una ciudad con gerente. Es todo. Sin embargo la Jefa de Gobierno tiene capacidad y aún tiempo. Lo puede lograr siempre y cuando deje de enfocarse en la Presidencia de la República.

Por ello es incomprensible que Claudia Sheinbaum se preste a la simulación y creación de escenarios falsos, cuando hace apenas unos meses perdió rotundamente la capital, tiene un déficit profundo de líderes y operadores políticos, y sobre todo por el clarísimo mensaje que la clase media le envió de no ser lo que esperaban de ella. Su revire, que no es a la oposición, sino a la clase media fue lo que observamos al rendir el informe. Un mensaje de desdén, de rechazo y reto a los millones de ciudadanos que votaron en contra de Morena. Ella afirma que tiene el control político y que su padrino la defiende, que no tienen ni vela en el entierro Marcelo Ebrard o Ricardo Monreal, y que pase lo que pase será la gobernante federal.

Tengan para que aprendan a la clase media y a todos los que están contra ella, porque no importan, no cuentan, no valen, ya que al tener el monopolio del acceso al poder (los partidos políticos) tiene el escenario puesto.

Lo que vimos en su informe de gobierno es preocupante, porque siempre creímos que era una persona pensante y con visión. Jamás imaginamos que su visión fuera esa. Porque la clase media importa tanto que a pesar de todo lo que traman, les ganó la elección en todas las zonas metropolitanas del país, con la CDMX a la cabeza.

Por eso apelamos que se despegue de Palacio Nacional, de los fantasmas de Ebrard y Monreal, que no son competencia. Insistimos en que gobierne para todos, que de el ejemplo a través de su gobierno, que muestre apertura política y sobre todo que la aproximación al poder no sea la del viejísimo PRI de inicios de los setentas. Porque eso es lo que vimos en esta semana. Claudia Sheinbaum la mejor representante de un modelo prehistórico.

Si aún no se han dado cuenta, los ciudadanos de la clase media están profundamente contrariados, y el 2024 tendrá muchas sorpresas generadas precisamente por la clase media.

Y no es pregunta.

POR MARTHA GUTIÉRREZ
ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA
@MARTHAGTZ

MAAZ