DESDE AFUERA

La obligación con Joe Biden

La decisión de salir de Afganistán era algo que pedía la sociedad estadounidense. Una guerra de casi 20 años que se convirtió en la constante...

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Hace tres meses parecía que el gobierno del presidente Joe Biden era incapaz de hacer algo malo o de cometer errores. Hoy parece difícil que haga algo que le salga bien.

Cierto que parte de los problemas que enfrenta y busca resolver son herencia. Del patético manejo de la pandemia de COVID-19 a la desastrosa situación en la frontera con México y por supuesto la intervención militar de Afganistán.  

La decisión de salir de Afganistán era algo que pedía la sociedad estadounidense. Una guerra de casi 20 años que se convirtió en la constante para una generación.

La determinación de terminar la aventura tomó fuerza por años, y el gobierno de Donald Trump concluyó en febrero de 2020 un acuerdo para la salida de tropas estadounidenses y la liberación de cinco mil miembros del Talibán presos en Afganistán.

Pero según la queja de quienes ahora están en el gobierno, no dejó planes de salida, o para ayudar a decenas de miles de afganos que colaboraron de una manera u otra con las tropas de la coalición encabezada por los estadounidenses. Los principales obstáculos hace un año fueron presentados, según recuentos de la época, por Stephen Miller, el consejero antimigrante de Trump.

En abril pasado, Biden anunció que todas las fuerzas estadounidenses se retirarían del país, junto con los 17 mil contratistas que fueron parte indispensable de la logística para mantener el esfuerzo bélico afgano contra la guerrilla del movimiento Talibán.

Trump y Biden, recuerda el historiador Max Booth en The Washington Post, tuvieron respaldo político de los dos partidos.

Los estadounidenses buscan ahora responsables de la debacle y no tienen mayor problema para hallarlo. Se llama Joe Biden, simplemente porque es el jefe del gobierno, o como señala el columnista político David Von Drehle, porque es "tanto el gallo que presume del bello amanecer que ha creado y el chivo expiatorio que lleva los pecados de su rebaño".

Esa es la naturaleza del sistema político.

El hecho es que por lo pronto, los republicanos creen haber encontrado un argumento que manchará permanentemente a Biden y a su partido, con consecuencias electorales tanto en los comicios legislativos de noviembre de 2022 como en las presidenciales de 2024. Y los demócratas se debilitan.

Los índices de aprobación de Biden se encuentran por debajo de 50 por ciento. La pandemia de COVID-19 fue uno de los argumentos "fuertes" de la campaña electoral de Biden, pero el repunte en casos y contagios desatado por la variante Delta-5 ha cambiado la percepción.

La economía fue otro de sus puntos importantes, la continuidad de los problemas migratorios en la frontera con México, la renovación del acuerdo nuclear con Irán y la aparente leniencia con China suman a las tribulaciones políticas del mandatario.

Y sea justo o no, el responsable es Biden. Él buscó la Presidencia y lo que venía con ella... 

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

dza