IRÁN

El campo minado hacia el acuerdo nuclear de Irán

Se perfilan proyectos de infraestructura regionales con una clara agenda geopolítica; es el caso del gasoducto que va desde Israel a Europa

OPINIÓN

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Marta Tawil / Agenda Levantina / Opinión El Heraldo de México

Se dice que el nuevo presidente de Irán, Ebrahim Raissi, retomará los contactos para que en septiembre vuelvan a Viena los equipos negociadores de Alemania, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia y China, con la Unión Europea como facilitadora del buscado acuerdo nuclear. En días pasados, con todo, resurgieron las tensiones entre Israel e Irán con dos eventos en breve tiempo: el ataque con drones del 29 de julio en el petrolero Mercer Street, propiedad de un israelí, en el Mar Arábigo, y el lanzamiento de cohetes desde el sur de Líbano hacia Israel.

Según la hipótesis más concurrida, los cohetes habrían sido lanzados por facciones palestinas cercanas a Damasco y cubiertos por él, y Hezbolá lo habría dejado pasar. En el caso del navío, Teherán niega cualquier conexión ante las acusaciones de Israel, Estados Unidos, Gran Bretaña y Rumania.

Irán y sus aliados, como el Hezbolá libanés, enfrentan enormes desafíos. Tras el primer aniversario de la doble explosión del puerto de Beirut, que devastó distritos enteros de la capital libanesa matando a 218 personas y dejando más de seis mil heridos (04/08/2020), se ha acusado al Hezbolá de encubrir a la clase política tradicional y enfrenta enormes críticas desde su propia base social, duramente golpeada por el colapso económico
del país.

Por lo que respecta a Irán, las recientes tensiones se producen en vísperas de la entrada en funciones del nuevo Presidente, el ultraconservador Ebrahim Raissi, entre amenazas internas y externas. Como fuerza externa se perfilan proyectos de infraestructura regionales con una clara agenda geopolítica; es el caso del gasoducto que va desde Israel a Europa, pasando por Grecia y Chipre hasta Italia con inversión de los Emiratos Árabes Unidos. El gasoducto, que se espera comience operaciones en 2025, proporcionará una ruta diferente para exportar gas desde Medio Oriente a Europa.

Del lado del Mediterráneo, elementos de la clase política libanesa han mostrado disposición a negociar, conscientes de que su país se quedó sin opciones. El puerto de Beirut, por el que transitaba más de 70 por ciento de las importaciones y exportaciones libanesas por mar, está destruido.

Hace poco, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, David Schenker, anunciaba que Israel y Líbano estaban “cada vez más cerca” de llegar a un acuerdo sobre la demarcación de su frontera marítima.
En semejante clima, marcado por la exigencia de la sociedad libanesa e iraní de rendir cuentas, parece que Teherán y el Hezbolá intentan desviar la atención. Sumándose la más reciente crisis en Afganistán, la agenda securitaria no cambiará tampoco desde Washington o Tel Aviv.

POR  MARTA TAWIL.
INVESTIGADORA DE EL COLMEX
ORBE@ELHERALDODEMEXICO.COM

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