COLUMNA INVITADA

Última llamada: la pandemia climática permanente

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), dio ayer a conocer la base científica de su Sexto Informe de Evaluación sobre el Cambio Climático

OPINIÓN

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Miguel Ruíz-Cabañas Izquierdo / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), dio ayer a conocer la base científica de su Sexto Informe de Evaluación sobre el Cambio Climático. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/ El IPCC fue establecido en 1988, mediante un acuerdo de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) las dos organizaciones de la familia de las Naciones Unidas con mayor experiencia en el tema del cambio climático. Como en todos los informes anteriores, este Sexto Informe es una obra colectiva en la que han participado cientos de científicos expertos en cuestiones climáticas de todo el mundo.

El IPCC tiene un riguroso y transparente método de selección. (https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/2018/04/FS_select_authors_es.pdf) Ningún gobierno u organismo internacional domina o impone el contenido de los informes del Panel. Sus observaciones reflejan el consenso científico global. En sus páginas se escucha, en lenguaje técnico un poco árido, pero directo, la voz de la ciencia. No se trata de expresiones de fe, de credos religiosos de ninguna naturaleza, o de dogmas, prejuicios, ocurrencias o fake news. El IPCC no patrocina complots para favorecer la posición política, la estrategia económica, o las ambiciones estratégicas de ninguna potencia, ni está influido por intereses obscuros que operen en las sombras. Sirve a toda la humanidad.

La función del IPCC es proporcionar a los tomadores de decisiones en los gobiernos, el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y los medios, la mejor información disponible sobre el avance, y las consecuencias para la vida en el planeta, del cambio climático a nivel global. Para llegar a las dramáticas conclusiones que presenta en su Sexto Informe, los miembros del Panel se apegaron al método científico. Y las observaciones de este Informe sí representan una especie de ultimátum para la especie humana. Son la última llamada para que los gobiernos y las sociedades en su conjunto actúen antes de que el cambio climático se convierta en una emergencia insuperable.

Vea usted. Entre sus principales observaciones, el IPCC revela: 1. La actividad humana ha calentado la atmósfera, la tierra y los océanos del planeta. Han ocurrido grandes y amplios cambios al sistema climático planetario; 2. La escala de cambios recientes en el clima global, y el estado presente de muchos aspectos del sistema climático mundial, no tienen precedente en siglos o miles de años; 3. El cambio climático inducido por los humanos ya está afectando el clima en todas las regiones del planeta; 4. Desde la publicación del Quinto Informe del IPCC (2014), se han acumulado las evidencias sobre los cambios observados en el clima, con severas ondas de calor, sequías prolongadas, precipitaciones e inundaciones, y ciclones tropicales, y en particular la evidencia de que se trata de cambios inducidos por los humanos; 5. Los nuevos conocimientos sobre los procesos climáticos, y la respuesta del sistema climático al calentamiento global, produce una estimación de que la temperatura puede aumentar tres grados centígrados antes de estabilizarse. 6. En cualquier escenario, la temperatura global continuará elevándose hasta mediados de este siglo. El aumento en la temperatura superará 1.5 y 2 grados centígrados, a menos que se logren reducciones substanciales en las emisiones de dióxido de carbono en las próximas décadas; 7. Muchos cambios en el sistema climático son cada vez de mayor impacto y están directamente ligados al cambio climático; son cada vez más frecuentes y de mayor intensidad los eventos de calores extremos, ondas de calor en los océanos, grandes precipitaciones (inundaciones), deshielo del mar ártico y Groenlandia, menores nevadas y desaparición de la capa de permafrost en Siberia; 8. Muchos de los cambios que ya ocurrieron serán irreversibles durante cientos o miles de años, especialmente en los océanos, las desaparición de las capas de hielo y el aumento del nivel del mar; 9. Limitar los cambios inducidos por los humanos requiere alcanzar la eliminación total de la emisión de gases de dióxido de carbono (net zero) lo antes posible.

Ese es el diagnóstico científico sobre los cambios que ya ha producido el calentamiento global, y que se profundizarán en las próximas décadas. Las consecuencias para la humanidad no pueden ser más ominosas. Están en peligro el futuro de la agricultura, la ganadería y la pesca, que afectarán la producción global de alimentos; está en riesgo la provisión de agua potable para todos. También está en duda la sobrevivencia misma de muchos países cuyo territorio son pequeñas islas que pueden quedar bajo el mar, así como de miles de especies marítimas y terrestres. Amplias zonas costeras, especialmente en países tropicales, como México, también pueden quedar bajo el nivel del mar. Todo lo anterior multiplicará conflictos internos en la lucha por el acceso a la tierra, al agua y los recursos naturales, incrementando, de paso, los flujos de personas desplazadas, refugiadas y migrantes económicos, como ya está ocurriendo en lugares como el Corredor Seco Centroamericano, al sur de nuestro país, y en algunas regiones dentro de nuestro territorio.

Según el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), México es un país altamente vulnerable al calentamiento global y el cambio climático por sus características geográficas, latitud, relieve y ubicación entre dos océanos, lo que hace que se vea impactado frecuentemente por diferentes fenómenos meteorológicos, como sequías prolongadas o inundaciones (https://atlasvulnerabilidad.inecc.gob.mx/page/fichas/ANVCC_LibroDigital.pdf). No hay duda de que ya estamos sufriendo las consecuencias del calentamiento global. Hoy, en varias zonas del país hay sequía severa y extrema, mientras que otras sufren de inundaciones. https://smn.conagua.gob.mx/es/climatologia/monitor-de-sequia/monitor-de-sequia-en-mexico Tenemos que acelerar los programas de mitigación y adaptación al cambio climático, que afectará cada vez más a nuestra población, en particular a la que se ubica en zonas costeras y semidesérticas. Por interés nacional vital, México debe mantenerse como líder regional y mundial contra el cambio climático. Debemos acelerar, no posponer la transición energética. Tenemos que definir el año en el futuro en que nos comprometemos a alcanzar la neutralidad climática, de cero emisiones de carbono. Solo así podremos exigir responsabilidad a los grandes emisores, empezando por nuestro vecino del norte, Estados Unidos, a quien nos liga indisolublemente la geografía y los ecosistemas. La cooperación internacional es fundamental, sobre todo cuando se trata de vecinos que tienen que enfrentar, pegados uno al otro, las consecuencias del calentamiento global.  

El reto es monumental, mayor que cualquiera otro en la historia de la humanidad. Lamentablemente, la comunidad internacional no está respondiendo a la altura de las circunstancias. Se requiere una reducción del 44 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono, antes de 2030. Pero las ofertas nacionales de reducción de emisiones confirmadas representan, hasta ahora, sólo el 1 por ciento de lo que se necesita. La 26 conferencia sobre cambio climático, que tendrá lugar en Glasgow en noviembre próximo, puede ser la última llamada para la acción y la cooperación internacional efectiva, antes de que la humanidad en su conjunto sufra efectos aún más graves del calentamiento global. Esos efectos son una verdadera crisis de civilización. Si no reducimos drásticamente las emisiones de carbono, serán algo parecido a una pandemia permanente.

POR MIGUEL RUÍZ-CABAÑAS IZQUIERDO ES PROFESOR, Y DIRECTOR DE LA INICIATIVA SOBRE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE EN EL TECNOLÓGICO DE MONTERREY
@miguelrcabanas
miguel.ruizcabanas@tec.mx

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