LA ENCERRONA

De Wuhan a Delta

La variante de India ataca de manera fatal a la población que no se ha aplicado la vacuna, pero también a aquella con sus dosis completas

OPINIÓN

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Adriana Sarur / La Encerrona / Opinión El Heraldo de México

“La resiliencia no es recuperarse de algo. Es reconstruirse. Las crisis nos han desarmado y nos armaron de nuevo siendo una mejor versión de nosotros mismos”

Lo que comenzó en marzo de 2020 como un océano de incertidumbre, miedo, crisis sanitaria y económica en todo el orbe, hoy continúa golpeando a la humanidad con sus olas que se desbordan. Aquella primera versión del coronavirus, nombrada como su lugar de origen, Wuhan, se ha logrado mitigar en la mayoría de los países desarrollados gracias a la aplicación de las vacunas, aunque sigue siendo la principal sepa en los países africanos ya que su poca o nula capacidad institucional no les ha permitido implementar las dosis necesarias. Ante tal situación, los expertos comentan que esta primera variante, sumada a la surgida en Gran Bretaña, la denominada Alpha, se podría contener hasta el año 2023 en todos los países.

Sin embargo, el COVID-19 no sólo no cesa, sino que muta a mayor velocidad que los esfuerzos de los gobiernos y de la misma ciencia. En la actualidad la ola que arremete al mundo es de la variante Delta, originada en India, y, en voces de las y los especialistas, es la versión más rápida, más contundente, más fuerte y de mayor propagación del virus...conocida hasta ahora. Esta variante ataca de manera fatal a la población que no se ha aplicado la vacunación, pero también a aquellas personas con sus dosis completas (una o dos, según sea el caso), aunque con menor intensidad.

Como botón de muestra, de las casi cuatro mil personas hospitalizadas por contagio de la variante Delta que se reportaron en Gran Bretaña, 58 por ciento no estaban vacunadas y 22 por ciento tenían completas las dosis; en Estados Unidos, nación con mayor número de contagios y decesos por COVID-19, Delta representa 83 por ciento de los nuevos contagios y 97 por ciento de casos graves en personas que decidieron no vacunarse; en Israel el porcentaje de nuevos contagios por Delta asciende a 60 y casi todos son en personas adultas mayores. En este sentido, esta tercera ola a nivel mundial ya está aquí, lleva el nombre Delta y arremete con mayor fuerza en las personas no vacunadas.

Como era predecible, nuestro país no es ajeno a esta ola y está atacando a la juventud mexicana. Sin embargo, lo que sí se pudo evitar fue la manera y magnitud de contagios de esta variante, pues donde comenzó todo para nuestro país fue en sus mayores destinos turísticos, Los Cabos, Cancún y Puerto Vallarta. Pues al igual que en casi el mundo entero, la juventud mexicana (y extranjera) –aprovechando los semáforos epidemiológicos en verde– salió a darse un descanso del confinamiento y abarrotó las playas. Asimismo, la variante Delta ha llegado a la Ciudad de México y a otros estados de la República, siendo la población de 15 a 39 años la más afectada, esto también debido al plan de vacunación nacional.

Ante esta situación, a partir de este lunes el semáforo COVID se ha reconfigurado de la siguiente manera: un estado en rojo (Sinaloa), 13 en color naranja, 15 en amarillo y solamente tres de las entidades federativas en color verde. Lo que llama la atención es que en los estados naranja –con alto riesgo de contagios–, como la Ciudad de México, Jalisco o Nuevo León, las medidas precautorias no serán como las de la primera y segunda ola pandémica, esta vez las actividades económicas seguirán su curso… y las concentraciones masivas de personas parece que también. Después de más de un año no debemos bajar la guardia, todas y todos tenemos que cuidarnos, como sociedad y como individuos.

POR ADRIANA SARUR
ADRIANASARUR@HOTMAIL.COM
@ASARUR

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