Instantáneas

La autocrítica se enseñaba en los círculos de estudio marxistas, aunque a veces se la usaba para el ostracismo y la policía del Komintern

Instantáneas
Pedro Ángel Palou / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Me inspira para esta columna el libro del mismo nombre de Claudio Magris. Atrapar en pequeñas imágenes esta realidad evanescente. Encontrar en el instante la cifra del tiempo. En este caso de nuestro país dividido y fragmentado a punto de las elecciones de mitad de sexenio. De un lado las vociferantes cacofonías de una oposición de cuarta, sin ideas, con candidatos endebles sacados de la actuación o la lucha libre, del otro un partido que se quiere afianzar en el poder sin aceptar la critica; un presidente que llama sabiondo a un intelectual como Gabriel Zaid y que niega sus propios errores y pifias. La autocrítica se enseñaba en los círculos de estudio marxistas, aunque a veces se la usaba para el ostracismo y la policía del Komintern.

Instantánea 1

Los candidatos asesinados

En cualquier otro país se hubiesen o bien suspendido las elecciones o se hubiese llamado a una tregua o al menos las investigaciones serían expeditas. En el nuestro al menos hay ya 34 candidatos asesinados antes de los comicios del 6 de junio. Se ha normalizado el hecho. Ahora la solución es nombrar a la hija o al hermano del finado como su sustituto. Y mientras tanto nos preguntamos quién lo mató o la mató, cuáles fueron las causas, hasta qué punto el narcotráfico está metido en los comicios locales y federales. No hay partido político que no haya padecido el problema y casi todos los estados han sido tocados por la sangre. 75% de los candidatos asesinados son opositores a gobiernos estatales, lo que complica el análisis. La solución no puede ser declarar en la mañanera: “Cuando hay abstención domina la mafia las elecciones (sic)”.

              Hemos normalizado la barbarie. La primera instantánea parece una instalación de Teresa Margolles.

Instantánea 2

Las amenazas a mujeres periodistas

Una de las formas de censura más terribles, que procede además por intimidación es la amenaza, velada o no, contra quienes ejercen el periodismo y la libertad de expresión. Alma Delia Murillo ha sido amenazada y lo ha denunciado valientemente con las palabras con las que la quisieron amedrentar, Perra Zorra. A Denisse Dresser también. Ella lo dijo con el mismo coraje: “Muérete, chayotera”, le dijeron. A Pamela Cerdeira la quisieron amedrentar diciéndole: “Voy a violar a tu hija”. Y también el 24 de mayo lo denunció con valentía y con todas sus letras. A Maite Azuela le escribieron: “Ya sé a dónde vives, te voy a matar”, y ella lo escribió el 27 de mayo con todas sus letras. La instantánea no nos habla de la estupidez y el machismo mexicano. Habla de mujeres que no se han quedado ni se quedarán nunca calladas ante la impunidad, la corrupción y la violencia. Como en el caso de nuestros candidatos mancillados por las balas y caídos, aquí se trata de mostrar y visibilizar un país en el que la violencia se ha vuelto tan cotidiana que hemos normalizado la barbarie en todos los planos.

              La segunda instantánea parece ya no una instalación de Margolles, sino una puesta en escena de las peores estrategias del fascismo. ViktorKemplerer en su análisis de la LTI (Lengua del Tercer Imperio) cuestionó hasta lo más hondo la forma en la que el fascismo penetraba en la conciencia a través de las palabras. Las mujeres periodistas que he mencionado están conscientes de la resistencia, nuestra única salvación.

Instantánea 3

Mario Delgado en Tamaulipas

De la política como puesta en escena, podría decirse, o de la victimización como forma de obtener votos. Los policías encargados de la seguridad del presidente nacional de Morena desmintieron su versión de un atentado. Delgado escribió que fueron amenazados “con armas largas”. Los policías dijeron que solo se les “emparejaron· seguidores de otra candidata, Leticia Sánchez, una morenista no favorecida por Delgado. Se limitaron a lanzar “consignas”. Curioso que ocurra en el estado en donde hay mayor controversia y en el que el presidente ha apostado por apresar al gobernador con fuero a pesar de que el congreso local se ha manifestado en contra. Vivimos en un pacto federal, donde los estados son “libres y soberanos”. Estamos en la misma época en la que Echeverría preguntaba la hora y se le respondía: “La que usted desee, presidente”.

              Tercera instantánea: a las puertas de la dictadura. Por eso debemos votar.

POR PEDRO ÁNGEL PALOU
COLABORADOR
@PEDROPALOU

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