Lunes 21 de Junio 2021
FUERA DE TONO

El sentido de mi voto

Lo que está hoy en juego es más grande que los múltiples errores y contradicciones que ha tenido este gobierno

Hernán Gómez Bruera / Fuera de Tono / Opinión El Heraldo de México
Hernán Gómez Bruera / Fuera de Tono / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

En la elección a diputados federales de este domingo votaré por los candidatos de Morena. Lo haré por la simple razón de que estamos ante un referéndum. Para el legislativo se vota a favor o en contra de López Obrador.

Aunque en el ámbito de los puestos ejecutivos no sufragaría automáticamente por un candidato a partir de un criterio partidista, estoy contento de votar por una mujer de izquierda como Dolores Padierna para alcaldesa en Cuauhtémoc, mi demarcación.

Votaré por el partido del presidente, consciente de las enormes contradicciones que encierra esa formación política y lo mucho que tenemos por reprocharle a sus dirigentes,  sus alianzas y algunas de sus candidaturas.

Pero nunca hay que hacerse demasiadas ilusiones cuando se trata del sufragio. Pocas veces votamos por la opción política de nuestros sueños. En realidad, casi siempre lo hacemos por la más aceptable (o la menos peor) de las alternativas que se nos presentan.

Nunca me hice falsas ilusiones con López Obrador y los suyos. En 2018 no elegí a un redentor ni a un superhombre, tampoco a un líder impoluto. Voté por un político para que haga política.

Y la política no siempre es una cosa bonita y koscher. Los políticos operan, intrigan, violan leyes, hacen compromisos con gente indeseable, tienen siempre un doble discurso, conspiran y casi siempre mienten. Unos más, otros menos.

Antes de la elección de 2018 enumeré las razones por las cuales decidí votar por AMLO. Destaqué algunos aspectos positivos del personaje, e incluso mencioné ciertos defectos de su personalidad --como la megalomanía--, que podían convertirse en virtud. Mantengo prácticamente todas aquellas razones (shorturl.at/eo178).

López Obrador no es el tipo de líder que más me gusta, pero es “el presidente necesario”, como ha dicho mi colega Blanca Heredia. Incluso es quien tiene hoy la capacidad de “domesticar a los ricos” en un país necesitado de terapia de shock como el nuestro.

Evidentemente, este gobierno ha cometido innumerables errores que no enumero aquí por falta de espacio y porque de ello se ocupan diariamente el grueso de los comentócratas. Pero lo que está en juego hoy es más grande que los errores y las contradicciones.

Este gobierno ha logrado cambiar la conversación: poner en el centro, como no se hizo antes, el tema de la desigualdad y la marginación; rescatar un estado capturado por grupos de interés y al servicio de una minoría.

Ha logrado también cobrar impuestos a los grandes contribuyentes, promover importantes programas sociales, reformar las relaciones sindicales, regular esa forma de explotación moderna llamada outsourcing o incrementar el salario mínimo.

De esto y más hablo en mi más reciente libro: “AMLO y la 4T, una radiografía para escépticos” (Océano) y en otro libro colectivo que coordinamos junto a la propia Blanca: “4T: Claves para descifrar el rompecabezas” (Grijalbo).

POR HERNÁN GÓMEZ BRUERA
HERNANFGB@GMAIL.COM
@HERNANGOMEZB

dza