EEUU: Dos visiones de la división

Pelosi, al igual que Boehner, lamenta la ruptura como la política de personalidades reflejada por la atención ofrecida al grupo "la escuadra"

EEUU: Dos visiones de la división
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Las dificultades y las divisiones que enfrenta el Partido Republicano y el Demócrata en Estados Unidos, que probablemente compliquen aún más lo que ya es un polarizado panorama, son la revelación de dos prominentes libros políticos biográficos.

Los dos giran, en buena medida, en torno a la relación con Donald Trump y los grupos extremos dentro de sus formaciones.

On the House, del expresidente de la Cámara baja, John Boehner (2011-2015), ofrece el punto de vista de un político republicano tradicional, quizá el grupo más golpeado por el ascenso del ala extremista de su partido y con ella la apertura para la elección y gran influencia del ahora exmandatario Trump.

El otro, Madam Speaker, sobre Nancy Pelosi, la actual presidenta de la Cámara baja, primera mujer en esa posición y la más prominente funcionaria electa demócrata durante el gobierno de Trump, hace un mayor énfasis en la deteriorada relación entre los poderes de gobierno. Pero al igual que Boehner, ofrece la visión de una política tradicionalista respecto a los nuevos grupos estadounidenses.

Boehner no oculta su desdén por personajes que basan su poder en la que califica como una prensa de derecha servil y los métodos de obtener influencia y fondos basados en la explotación de la ira y el resentimiento. En las elecciones legislativas de 2010, "se podría ser un absoluto idiota y ser elegido sólo por tener una R (republicano) enseguida del nombre y ese año, por cierto, obtuvimos un buen número (de diputados) en esa categoría", afirma. 

De Trump, el exlegislador hace hincapié en que "su rechazo a reconocer los resultados de la elección (de 2020) no sólo costó el Senado a los republicanos sino llevó a la violencia de  turba (el 6 de enero de 2021)". Para Boehner, "fue doloroso verlo".

Pelosi fue, durante cuatro años, la mayor adversaria y el blanco principal de Donald Trump, pero al igual que Boehner, lamenta tanto la división como la política de personalidades reflejada por la atención ofrecida a "la escuadra", un grupo de cuatro diputadas demócratas de izquierda encabezado por Alexandria Ocasio-Cortez, a las que recuerda que su labor "no es la función de una sola persona, es el Congreso".

Incluso, Pelosi adquirió tanta o más notoriedad como lideresa demócrata, cuando calificó a Trump como "un niño berrinchudo" o le ofreció un mordaz estilo de aplauso en su primer mensaje sobre el Estado de la Unión, rompiendo su copia de 2020.

Pero uno y otra parecen conscientes también de la importancia que tienen los extremos en la vida política de sus partidos y por tanto de Estados Unidos.

No ocultan su desazón por el impacto de esas situaciones en la política estadounidense, que de hecho, se traduce ya hace años en una muy pobre comunicación y mucho menos colaboración entre los dos partidos.

Pero también en una polarización que transforma la toma de decisiones en ejercicios de gobierno partidistas.

Por JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

dza


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