La crisis energética como oportunidad

No podemos seguir anquilosados en el pasado y esperar que una nueva refinería nos dote de respuestas en materia energética

La crisis energética como oportunidad
Adriana Sarur / La Encerrona / Opinión El Heraldo de México

“¡Ya somos Venezuela!” “Sabíamos que íbamos para ese destino, pero no tan pronto #AsíNoAMLO”. Estas y otras frases se pueden leer en las redes sociales desde la semana pasada a causa de los cortes de electricidad en el norte del país y, posteriormente, en 26 estados del país. La respuesta de los seguidores cuatroteístas no se hicieron esperar y respondieron con citas como “los gobiernos anteriores vendieron la energía y la patria”, en otra muestra de la división generada en México a partir de la llegada del actual gobierno.

Pero, más allá de enfrentamientos bizantinos en Twitter o en alguna otra red social, o la misma polarización que ha provocado estos apagones, la realidad es que la situación energética en el país no está bien. Sin embargo, no podemos caer en los análisis sesgados, pues si bien la producción de gas natural, así como la empresa petrolera en el país muestran abandono, falta de eficiencia y productividad, no sólo es responsabilidad de gobiernos anteriores, también la actual gestión no ha realizado acciones para paliar esta situación.

En este sentido, debemos de tener claro que estos cortes en la electricidad fueron provocados puntualmente por las inclementes tormentas invernales que han azotado en EU, particularmente a Texas, nuestro principal proveedor de gas natural (80%), compuesto que utilizamos en mayor medida para generar electricidad en nuestro país, aunado al alza en su precio, que según estimaciones de la CFE, se ha incrementado hasta en 5,000% el precio en estos días. Existe una decisión tomada por el gobierno mexicano de que, en lugar de producir gas natural, se apostó por extraer petróleo y comprar el gas texano, en su momento, representaba una opción financiera, pero que a la postre restó autonomía energética.

Ahora bien, si nos preguntamos si este gobierno pudo prever las heladas más severas en 30 años en el estado de la estrella solitaria, la respuesta es no, pero sí pudo tomar acciones para reformar la estructura de almacenamiento del gas natural, diversificar proveedores y, sobre todo, comenzar el viraje a energías verdes... cosa que no está en la agenda de la 4T. Ante esta crisis energética, el actual gobierno deberá fijar su posición y las acciones a emprender para poder devolver a la eficiencia que nos caracterizaron nuestras empresas energéticas en el siglo XX, pero poniendo la vista en el futuro.  

Es importante resaltar que ya se viven los estragos del cambio climático alrededor del mundo y que es impostergable hacerle frente, cambiar nuestros hábitos que vayan en contra del planeta y modificar la manera en que obtenemos la energía y los combustibles. No podemos seguir anquilosados en el pasado y esperar que una nueva refinería nos dote de respuestas en materia energética, debemos de transitar hacia la generación de energías renovables, verdes y sostenibles. Estos apagones nos enseñan que se agota el tiempo para tomar las acciones necesarias para nuestro presente y futuro, para nuestra niñez y para la única casa que tenemos: el planeta. Tomemos esta crisis energética como área de oportunidad.

POR ADRIANA SARUR
ADRIANASARUR@HOTMAIL.COM
@ASARUR

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