Vacunación, juego de imágenes y emociones

Si lo que busca en realidad el gobierno de la 4T es evitar que más personas mueran a causa del coronavirus, no tendrían por qué solicitar la credencial del INE

Vacunación, juego de imágenes y emociones
Facundo Rosas/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Por más que el gobierno federal asegure que la campaña de vacunación no tiene fines electorales de cara a los comicios del próximo 6 de junio, las imágenes difundidas por diversos medios de comunicación y redes sociales lo desmienten.

En una especie de juego de imágenes, lo mismo podemos ver en plena acción a los autodenominados “siervos de la nación” que a los promotores del gobierno de la Ciudad de México. Los primeros portan chalecos color guinda y beige, mientras que los segundos utilizan chamarras y chalecos color verde, todos en pos del voto de ese sector de la población que resultó beneficiado en esta etapa de vacunación.

Si lo que busca en realidad el gobierno de la 4T es evitar que más personas mueran a causa del coronavirus, no tendrían por qué solicitar la credencial del INE, sacarle copia y tomarle una fotografía al adulto mayor, una especie de “fichaje” innecesario cuando se trata del pueblo bueno. Bastaría con presentar una identificación oficial, cualesquiera que sea, para quedar registrado en la lista y proceder a recibir la vacuna, en el peor de los escenarios llevar impresa o en medio digital la CURP; mejor aún, llevar el folio que se generó vía internet luego de acceder a la página mivacuna.salud.gob.mx

Si no hay interés alguno de beneficiarse del programa de vacunación, cuál es la razón para hacer esperar a los adultos mayores tanto tiempo y una vez vacunados jugar con sus emociones en el sentido de que valió la pena esperar hasta cinco horas si el beneficio es quedar “inmunizados” y eso hay que agradecérselo al gobierno federal antes que reclamarle.

Lo anterior equivale a decirle a una víctima de secuestro que no debe quejarse por el trato recibido y hasta agradecer a sus captores por haberle dado de comer mientras se encontraba en cautiverio, incluso generarle una sensación de que los secuestradores son buenas personas y no hay razón para denunciarlos, algo que en términos generales se le conoce como “síndrome de Estocolmo”.

Ese juego de imágenes y de emociones a favor del gobierno federal se fortalece aún más con la presencia de los elementos de la Guardia Nacional, del Ejército Mexicano o la Marina en cada uno de los puestos de vacunación, mostrando sus armas largas y portando uniformes tácticos dignos de una operación como la realizada en Culiacán, Sinaloa en octubre de 2019, mejor conocida como el “culiacanazo”, que dejó mal paradas a las autoridades comenzando por el presidente de la República.

La pregunta en este sentido es que si es necesaria la presencia de efectivos militares custodiando las vacunas, en particular las de la Ciudad de México, donde lo que más hay son policías preventivos, tan es así que en algún incidente de violencia por mínimo que sea llegan por decenas a acordonar el área, la mayoría solo por el morbo o solo a observar.

Tal vez nunca se acepte que a cambio de las vacunas lo que se busca es la gratitud eterna hacia el gobierno de la 4T y que ésta se traduzca en votos para la causa del partido en el poder, de otra forma no se explica el juego de imágenes y de emociones que se mezclan en cada colonia y cada alcaldía antes y después de que un adulto mayor recibe una dosis de la vacuna contra el Covid-19, en algunas ocasiones llegando hasta el llanto.

POR  FACUNDO ROSAS
EXCOMISIONADO DE LA POLICÍA FEDERAL

avh


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