COLUMNA INVITADA

El 8 de marzo de 2020, no se olvida

Lo que no se puede ni debe entender es que un acosador y violador de mujeres, con denuncias documentadas, sólidas, públicas, reiteradas y como forma de vida el abuso a las mujeres nos gobierne

OPINIÓN

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Martha Gutiérrez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

A tres semanas de cumplir un año de la marcha feminista más grande en la historia de nuestro país, donde miles y miles de mujeres salimos a las calles demandando a las autoridades atención inmediata ante el incremento de la violencia, excesos, abandono, violaciones y feminicidios.

¿Cómo nos responde AMLO?

Como lo dije en su momento, de manera natural por ser autoridad y el primer encargado de organizar y atender las demandas de la sociedad, el gobierno debió dar respuesta. Sin embargo, una vez más ha enviado de manera vergonzosa y sistemática los peores mensajes que autoridad alguna pueda expresar.

Andrés Manuel López Obrador, otra vez nos ha respondido clavando una mortal y filosa daga en el corazón de todas y cada una de las mujeres y niñas de este país al respaldar y permitir la nominación de Félix Salgado Macedonio como candidato al gobierno del estado de Guerrero.

No me interesa si Félix Salgado es folclórico, popular, inteligente o ignorante, si ha venido trabajando desde hace décadas en el denominado cambio, o no. Si ha acompañado a López Obrador en sus luchas sociales, o si en otros momentos de su vida lo grabaron en estado de ebriedad agrediendo con prepotencia a la autoridad, o gritando en la tribuna del Senado, o en cualquier otra bochornosa situación.

Soy de las personas que juzga cada acción en sus términos y contexto, porque se entiende que a veces, sobre todo en la izquierda, se defendían causas. Se entienden los arrebatos, manifestaciones y protestas. Hasta se entiende que AMLO mismo haya tomado pozos petroleros en Tabasco para defender su batalla política.

Lo que no se puede ni debe entender es que un acosador y violador de mujeres, con denuncias documentadas, sólidas, públicas, reiteradas y como forma de vida el abuso a las mujeres nos gobierne. Esto, es inadmisible. Más aún, cuándo se cuenta con el visto bueno, colaboración y apoyo del poder.

Porque lo que se juzga es la aproximación al poder mismo, la visión del Estado y la forma de ejercer, dimensionar y entender los derechos de la población, sobre todo los derechos de las mujeres.

Me siento ofendida, lastimada y sobre todo sola, vulnerable e incomprendida. Sin embargo estoy segura que muchas y muchos compartimos el mismo sentimiento. La pequeña Fátima (a un año de su muerte), y las miles de niñas y mujeres que diariamente son violentadas y asesinadas en este país no merecen que este gobierno, sea cómplice de Félix Salgado Macedonio.

Es una decepción que un gobierno que enarboló un cambio, sólo sepa retroceder para estar peor, sobre todo para lastimar.

Sí a la lucha social, sí al cambio, sí a la reorganización de nuestro país.

Jamás de esta manera.

Y no es pregunta.

POR MARTHA GUTIÉRREZ
ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA
@MARTHAGTZ