COLUMNA INVITADA

México como vocero del Consejo de Seguridad

Su papel no sólo será convocar a reuniones de este órgano sino decidir en cuestiones de política

OPINIÓN

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Beata Wojna / Diplonotas / Opinión El Heraldo de México

El país que preside el Consejo de Seguridad es el portavoz del órgano de las Naciones Unidas cuya responsabilidad principal es el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Justamente en este rol se encuentra México en el mes de noviembre, como presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, a raíz de ser miembro no permanente de este órgano en 2021 y 2022. A México le tocará desempeñar esta función sólo una vez en estos dos años.

Aunque la presidencia mexicana ha iniciado formalmente el 1 de noviembre, es hoy, con el discurso del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en el Consejo de Seguridad de la ONU, cuando para la mayoría de los mexicanos se visibiliza realmente la participación de México en este órgano.

Más allá del reducido grupo de diplomáticos y especialistas en temas multilaterales, pocos realmente entienden en qué consistirá la labor de México. Recordemos, que no se trata solo de convocar las reuniones del Consejo de Seguridad, aprobar la agenda provisional, propuesta por el secretario general de la ONU y presidir las reuniones, sino también de decidir cuestiones de política y supervisar cualquier crisis internacional que surja en el mes de noviembre. No por casualidad, en la primera conferencia de prensa de México, en su calidad del presidente del Consejo, hubo varias preguntas sobre la posibilidad de incluir las crisis en Etiopía y en Myanmar en la agenda de los trabajos del Consejo. A todos estos cuestionamientos el Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas, el embajador Juan Ramón de la Fuente, respondió con un simple “es altamente probable”, sin mayores explicaciones.

México será el encargado de coordinar las labores del Consejo y decidir sobre las disputas que podrían surgir entre sus miembros, lo que, para un país conocido por intentar quedar bien con todos y temeroso por no dejarse envolver en las luchas entre las grandes potencias, es un reto mayor. Asimismo, la mayoría de los temas que se abordarán en el Consejo está relacionada con los conflictos en Medio Oriente y África y se encuentran fuera del ámbito de interés de la política exterior mexicana.

A pesar de eso, hay que reconocerlo, México ha logrado encontrar temas importantes para la seguridad internacional que promoverá en el Consejo y que coinciden con una larga tradición del multilateralismo mexicano. Así que veremos debates abiertos, liderados por México, sobre la desigualdad, los conflictos y la corrupción (9 de noviembre), sobre la coordinación de los órganos de la ONU en la prevención de los conflictos (16 de noviembre) y sobre el tráfico de armas en el contexto de seguridad (22 de noviembre).

Ahora bien, en esta ocasión el punto más débil de la presidencia mexicana y de la participación de México en el Consejo de Seguridad de la ONU, lo representa el mismo presidente de México quien ha demostrado tener un interés escaso por los temas internacionales y una confusión constante sobre las relaciones internacionales. 

POR BEATA WOJNA
PROFESORA DE RELACIONES INTERNACIONALES EN EL TECNOLÓGICO DE MONTERREY
@BEATAWOJNA

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