NOTAS SIN PAUTA

Tamaulipas, una incógnita caciquil y familiar

En un mes las candidaturas a los gobiernos de seis entidades federativas deberán perfilarse con las renuncias a cargos públicos de quienes, en anunciación forzada por la ley, aspiren a contender por los diferentes partidos

OPINIÓN

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Arturo Rodríguez García / Notas sin Pauta / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

En un mes las candidaturas a los gobiernos de seis entidades federativas deberán perfilarse con las renuncias a cargos públicos de quienes, en anunciación forzada por la ley, aspiren a contender por los diferentes partidos.

Y, entre todas, la más compleja de las decisiones será Tamaulipas. Los favoritos de las cúpulas partidarias competitivas en esa elección, es decir, Morena y el PAN, corresponden a un mismo clan familiar: En el PAN, el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, parece determinado a mantener el impulso a la postulación de su hermano, el senador Ismael, quien como el propio mandatario se encuentra bajo investigación penal federal y, para ambos, sigue pendiente la decisión de desafuero.

En Morena, el comité nacional que preside Mario Delgado, posiciona a José Ramón Gómez Leal “El JR”, a quien designó hace unas semanas como dirigente estatal del partido tras, por decirlo con suavidad, un polémico paso por la “superdelegación” de Programas del Bienestar del gobierno de la República.

Gómez Leal es cuñado de los hermanos Francisco Javier e Ismael, pues su hermana, Mariana Gómez Leal, está casada con el primero, y como su padre, José Ramón Gómez Reséndez, se encuentra en la indagatoria que la Fiscalía General de la República mantiene abierta, con base en las investigaciones realizadas por la Unidad de Inteligencia Financiera.

El pasado 9 de octubre, los aspirantes a la candidatura morenista se presentaron públicamente para reivindicar que preconizarían la “unidad” y respetarían el método de encuestas que suele utilizar su partido.

Además de Gómez Leal, aparecieron ahí el líder del congreso local, Armando Zertuche Zuani, quien pese a su mayoría no ha logrado proceder al desafuero del mandatario de extracción panista. También estuvo el relevo en la “superdelegación”, Rodolfo González Valderrama, quien fue titular de RTC de la Secretaría de Gobernación hasta julio, cuando se fue a ese estado donde es poco conocido, pero identificado como operador cercano a Ricardo Monreal.

Y figuraron en el pronunciamiento el diputado federal, Erasmo González Robledo, un expriísta que dejó de serlo en 2017 para subirse al tren de la 4T en 2018, la misma situación en militancias del senador Américo Villarreal Anaya, quien por su parte, es hijo del extinto salinista Américo Villarreal Guerra, gobernador de Tamaulipas de 1987 a 1993.

En el PAN, la lista es más breve pues, además de su hermano Ismael, el gobernador García Cabeza de Vaca, perfila como “plan B” a su secretario de Gobierno, César Verástegui Ostos, mientras que por la libre, aspiran el alcalde de Tampico, Jesús Nader y, el diputado federal, Gerardo Peña. Ambigua en sus afanes, la calderonista que fue subsecretaria de Salud federal, entre 2006 y 2011, Maki Esther Ortiz Domínguez, es una incógnita: alcaldesa de Reynosa por dos períodos (2015-2018-2021), se ha confrontado con García Cabeza de Vaca a lo largo de su trayectoria y, en el episodio más reciente de desencuentros, fue expulsada del PAN.

La expulsión aun susceptible de litigio, fue porque su hijo, Carlos Víctor Peña Ortiz, de 27 años, la relevó en el mencionado ayuntamiento fronterizo pero postulado por Morena. Aun regresando al PAN, Maki Ortiz es vista entre panistas como “un chivo en cristalería” que, por sus desencuentros con García Cabeza de Vaca no les garantiza un retiro en calma, mientras que en Morena temen otra Lilly Téllez o peor, otra Clara Luz Flores, pero a lo tamaulipeco, de manera que no fue incluida en el pronunciamiento por la unidad.

Cúpulas de poder y cacicazgos familiares en lucha, de seguir por esa ruta, será el distintivo de la sucesión gubernamental de Tamaulipas.

Pd. Fue asesinado Freddy López Arévalo, colega periodista chiapaneco, con lo que suman 143 periodistas asesinados en lo que va del siglo. Horrorizan los hechos, indigna la impunidad. Envío un abrazo solidario a su familia y a su hermano el también colega Julio César López. No hay palabras suficientes.

POR ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA

COLABORADOR HERALDO RADIO

@ARTURO_RDGZ

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