México a más de 14 mil kilómetros

Desde el principio supimos que para construir una auténtica “sucursal” de México en Medio Oriente, nuestro trabajo sería tan importante como el del arquitecto

México a más de 14 mil kilómetros
Montserrat Barros/ Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

Permítanme presentarme: soy fundadora de Hospitality and Butler –la representación en América del British Butler Institute– y, como se podrán imaginar, una apasionada de los detalles, de la hospitalidad y fiel creyente de que las mejores experiencias de servicio alrededor del mundo son aquellas que involucran los cinco sentidos. Por eso, cuando me presentaron la oportunidad de llevar la legendaria magia del servicio mexicano a más de 14 mil kilómetros de nuestro país, inmediatamente acepté el desafío. El destino: Dubái, en donde tres restaurantes nuevos habrían de enaltecer nuestra gastronomía en un ambiente, verdaderamente, mexicano. El reto: precisamente, mostrar los exquisitos detalles que vuelven único al país, sin recurrir a las fórmulas más recurrentes de sombreros y margaritas que nos identifican en el extranjero.

Desde el principio supimos que para construir una auténtica “sucursal” de México en Medio Oriente, nuestro trabajo sería tan importante como el del arquitecto, el director de operaciones y, claro, el chef. Junto a mi equipo, me involucré en las diferentes áreas de los restaurantes para asegurar una experiencia detallista y minuciosa, desde los uniformes del equipo y las amenidades de bienvenida, hasta la vajilla artesanal con decretos grabados y la manera en que presentaríamos la cuenta. Si en las cocinas, el compromiso por recrear la gastronomía mexicana contempla traer todos los insumos desde nuestro país –incluidos, el carbón, el aguacate, los chiles y el maíz que manos michoacanas transformarían en tortillas–, en sala no nos podíamos quedar atrás: trabajamos con artesanos de 10 estados de la República para traer salseras de molcajete de Puebla, lámparas de henequén yucatecas, alebrijes, piezas de arte huichol, abanicos… Por supuesto, también hay mariachi y un trío musical.

Cada año, visito Abu Dabi para trabajar en uno de sus palacios, ofreciendo capacitaciones al personal que lo atiende. Después de tanto tiempo, seguirlos sorprendiendo con nuevas historias de mi país representa un gran reto. Por eso, apenas inauguramos los restaurantes –Puerto 99, en Blue Waters; Tulum, en Dubai Mall, y Meshico, en The Palm– los invitamos a compartir con ellos una velada mexicana genuina, en donde hasta los limones son de nuestras tierras y de la que estamos profundamente orgullosos. Porque, presumir nuestra gastronomía no sólo pasa por la autenticidad de las recetas (que, por supuesto, también sortearon sus propios retos creativos, como sustituir la carne de cerdo por la de cordero), sino que involucra los colores en la mesa, el despliegue de textiles, la cubertería, la selección de artesanías y, desde luego, el cálido, legendario e inigualable servicio que nos caracteriza.

 

POR MONTSERRAT BARROS
@HOSPITALITYANDBUTLER


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