El efecto Biden

El triunfo del demócrata es, en realidad, la derrota internacional más grande que han tenido AMLO y Ebrard, y que determinará el resto del sexenio

El efecto Biden
Martha Gutiérrez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Joe Biden modificará el escenario político de nuestro país. Al estilo Big Brother "las reglas cambian", las formas y contenido se tendrán que modificar ipso facto y no precisamente para comodidad de este gobierno, por más que de manera superficial el Presidente de la República y Marcelo Ebrard hayan cumplido la formalidad de comunicarse con el Presidente de los Estados Unidos y venderlo como un "triunfo".

En realidad, es la derrota internacional más grande que han tenido AMLO y Ebrard, y que determinará el resto del sexenio.

Es evidente que este hecho hace que casi se le agoten a Ebrard las posibilidades de asumir la candidatura presidencial, que tanto ha estado trabajando, vía ampliación de sus atribuciones más allá de las propias de la cancillería, igual comprando pipas para gasolina (que nadie sabe dónde quedaron), que vacunas, o encargándose del asunto migratorio, parte de la relación empresarial, que intentando controlar a Morena, a través de su eterno subordinado Mario Delgado, aliándose a Ricardo Monreal, imponiendo a sus candidatos en los estados, y por otro lado pretender limitar a Claudia Sheinbaum, inclusive en las candidaturas en la Ciudad de México para que la Jefa de Gobierno pierda distritos y alcaldías, con la consecuencia natural de desacreditar su capacidad electoral. 

Estas marrullerías tan acostumbradas ayer en el PRD y presentes hoy en Morena, con la que buena parte de la izquierda mexicana se mueve con tanta comodidad, serán rebasadas bajo la macrocondición que impulsará Biden.

En primer lugar, porque se modificará el lenguaje, narrativa y comunicación de odio, agresivo e infantil de Donald Trump, replicado con tanto gusto en México que da amplio márgen para todas estas conductas; en segundo, porque así como la embajadora Martha Bárcena observó inviabilidad en su cargo por apoyar de facto a Trump, en otras áreas sucede lo mismo, como el secretario de Relaciones Exteriores, la secretaria de Energía, los directores de Pemex, CFE y Cenace, y tercero, porque Andrés Manuel López Obrador deberá encontrar en las cámaras legislativas y en el Ejecutivo a otros interlocutores y representantes.

El nombramiento de Jennifer Granholm, secretaria de Energía de los EU  y sus subsecretarios, con agenda de energías renovables y la transición energética, para fomentar inversiones y empleos en energía limpia (absolutamente lo contrario a lo que impulsó Trump y los actuales representantes del gobierno mexicano), define la necesidad de adaptación inmediata, porque además, por ahí es una de las ramas dónde se reactivará la economía y el comercio internacional.

Sin duda a Andrés Manuel López Obrador y su 4T, le urge buscar de inmediato candidatos que se adapten a esta nueva realidad, porque sino, los siguientes tres años pueden ser los más largos en la historia reciente de nuestro país. 

Joe Biden, si es un cambio.

No es pregunta.

POR MARTHA GUTIÉRREZ
ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA
@MARTHAGTZ


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