Frases y poesías en palacio nacional

Las frases fueron ingeniosamente agrupadas como poemas y hay de todos los temas

Frases y poesías en palacio nacional
Carlos Zuñiga/ Acceso Libre/ Opinión El Heraldo de México

De los muchos libros que ha inspirado Andrés Manuel López Obrador, hay una joya publicada por Editorial Planeta llamada La hermosa poesía involuntaria de AMLO. En apenas 168 páginas, un autor anónimo hace un compendio de frases que han emanado de la carrera política del Presidente, las cuales se han enriquecido a lo largo de más de 500 conferencias mañaneras. 

Las frases fueron ingeniosamente agrupadas como poemas y hay de todos los temas. De amor, del interior, épicas, odas. Hay un apartado sobre periodistas.

“La prensa se regula con la prensa/ no hay ningún periodista que reciba/ dinero del gobierno, punto”, dice un verso a propósito de una mención hace un año.

El libro me vino a la mente al ver los últimos 12 minutos de la conferencia del pasado miércoles, donde López Obrador hablaba de la forma en la que iban a ser aplicadas las primeras vacunas de Pfizer contra el coronavirus. Se notaba que no quería irse sin comentar las reacciones que hubo a raíz de la exhibición de una caricatura de Joaquín López-Dóriga, mezclándolo con una defensa a las críticas que se han hecho a los encargados de la estrategia contra la pandemia, en particular Hugo López-Gatell.

“Por eso, aunque el consejo es que tenga uno la cabeza fría, aunque se mantenga el corazón caliente...  A veces me da coraje de que se les maltrate. Me molesta. Y como no soy un robot, tengo sentimientos y mucha pasión, la política es razón y pasión, y lo mejor es el equilibrio... Sí me sale la pasión, la ruda franqueza, porque se pasan. Me consta del esfuerzo que están haciendo los médicos, lo que hace el doctor Alcocer es excepcional, lo que hace Hugo, y los maltratan muchísimo, de manera injustificada”. Agregó “los tratan como si fueran malvados y todo por la cuestión política”.

Siguió “hay que cuestionar a los corruptos. Antes hacían lo que querían. Hubo un tiempo en que el secretario de Salud era un economista y nadie criticaba, y se cometían atrocidades y predominaba la corrupción, y silencio. Los que ahora son más críticos, que más nos atacan se volvieron paladines de la justicia, de la democracia, una transformación muy especial de los nuevos tiempos, por las circunstancias”.

Y avanzó “llama la atención que estaban acostumbrados a cuestionar, y ellos no podían ser tocados, nadie los tocaba, eran los intocables. Entonces, de repente les hace uno un pequeño señalamiento con todo respeto, sutileza, una cosa mínima, apenas si los testerea uno y se ponen enojadísimos”. Y prosiguió unos minutos más.

Es una lástima que no se sepa el nombre del compilador de las poesías. Pero un alivio saber que su libro seguramente pronto tendrá más poemas y más páginas. También hay que tomarlo con humor.

POR CARLOS ZÚÑIGA
@CARLOSZUP


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