Sentimientos encontrados

Pura mercadotecnia política, propaganda, con objetivos meramente electorales

Sentimientos encontrados
Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de México

El arribo a México de las primeras dosis de vacuna contra el Sars Cov-2 debe verse como un hecho simbólico y no como el inicio de un programa de vacunación completo. Hablar de un lote de sólo tres mil vacunas, es decir, mil quinientas inmunizaciones para el personal médico que labora en la primera línea de batalla contra la enfermedad, no se puede decir que sea el inicio de nada, simplemente es un compromiso de venta de Pfizer.

Entendamos esto como la entrega de una “muestra médica”. Sin embargo para la llegada de esa muestra médica, el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó, sí, ordenó hacer una especie de kermess. Al mas puro estilo mexicano en donde solo faltaron los mariachis y el Ballet Folklórico de Amalia Hernández, se hizo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México un acto totalmente innecesario; mostrar a la opinión pública la llegada de esa muestra médica para que la gente menos informada se quede con la impresión de que ya había llegado la vacuna completa.

Pura mercadotecnia política, propaganda, con objetivos meramente electorales. Tenemos sentimientos encontrados porque por un lado la llegada de las primeras dosis, aunque muy pocas, es el inicio de una estrategia eficiente para combatir al coronavirus y por otro lado el show que armó el gobierno mexicano nos deja con enojo, asombro y hasta vergüenza. La estrategia de vacunación contra la enfermedad Covid 19 debe ser un asunto de seguridad nacional.

La misma Organización Mundial de Salud en voz de su director Tedros Adhanom advirtió de la posibilidad de robos de vacuna para su distribución en el mercado negro e inclusive ataques en contra de los embarques que transporten y distribuyan la tan preciada vacuna. ¿Y que fue lo que se hizo en México? Un enorme show para que todos nos enteráramos de la llegada, las rutas y resguardo final de la muestra médica de Pfizer.

Lo hecho por el gobierno de México fue una verdadera irresponsabilidad. Aún así, rescato el ánimo de un Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores quien visiblemente satisfecho por el resultado de sus intensas negociaciones con la firma farmacéutica, aseguró que era un logro importante para México y vaya que sí lo es. En Mexico hay al menos tres mil dosis, cuando en Europa aún no llegan.

Aún así rescato lo dicho por Jorge Alcocer, Secretario de Salud en el sentido que esta primera entrega de medicamento no es el fin de la guerra y que debemos seguir con los protocolos de cuidado contra el nuevo coronavirus. Esperanza y enojo, ilusión y vergüenza, aceptación y descrédito. Un cúmulo de sentimientos que se agolpan con la entrega de una pequeña muestra médica.

Corazón que sí siente

Deseo de todo corazón que está Navidad, muy distinta a otras que hemos vivido, sea la oportunidad de renovar nuestra fe y esperanza para lo que viene en 2021. Felicidades.

POR JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
@JESUSMARTINMX


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