Sin tantita pena los gobernadores

Los mandatarios de la Alianza Federalista están muy buenos para pedir, pero qué tal para cumplir

Sin tantita pena los gobernadores
Eduardo Macías Garrido / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Ahora resulta que se crea una “Alianza Federalista” conformada por los gobernadores de 10 estados, quienes solicitan que el gobierno federal les dé más dinero del que reciben actualmente, a partir de lo que todos los estados recaudan en el país.

Es decir, buscan modificar el actual “pacto fiscal”, amagando con romper el pacto federal, cosa que nunca ocurrirá, pues convertiría a dichos estados en autónomos.

Utilizan el tema para hacer politiquería, criticando al presidente López Obrador por cómo se han tratado diversos temas de la agenda pública, como son el combate a la pandemia, la crisis económica y, claro, los recortes presupuestales. Estos 10 gobernadores de la Alianza Federalista recientemente dejaron la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), que pareció más bien un acto de propaganda política que una decisión útil para sus gobernados. Incluso, da la casualidad de que estos 10 mandatarios no son de los mejor evaluados en sus entidades, ya sea por señalamientos de corrupción, seguridad pública y de finanzas públicas, entre otros.

No importa a qué partido político pertenezcan estos gobernadores, lo importante es que, dentro del pacto fiscal, organicen mejor la recaudación de impuestos y aseguren que cada área de gobierno gestione con eficacia sus responsabilidades.

Están muy buenos para pedir, pero qué tal para cumplir. Esa es una de las constantes quejas ciudadanas. No ven reflejado el pago de sus impuestos en servicios públicos eficaces, empezando por la seguridad pública. Por cierto, este es un problema serio en todo el país y acrecentado particularmente en muchas de las entidades gobernadas por estos mandatarios inconformes. Dice el Presidente de la República que si se hacen cuentas, capaz de que le salen debiendo a la Federación. No lo sé, pero a sus entidades y gobernados seguro que sí. Promesas y excusas muchas, e incumplidas, resultados pocos y regateados.

Nada más faltaba que vinieran en su momento Javier y César Duarte, exgobernadores de Veracruz y Chihuahua, uno preso y el otro con un proceso de extradición, a decir que los recursos eran insuficientes. O Roberto Borge, exgobernador de Quintana Roo, que reclamara más recursos porque no le alcanzaba para atender los reclamos y necesidades de su ”querida” entidad. Al igual que en el pasado, hoy se requiere de mandatarios que dejen de hacer política barata y grillas, de cara a las próximas elecciones en nuestro país. Que se pongan mejor, a administrar los recursos con eficacia, responsabilidad y, sobre todo, con honestidad. Después nos encontramos con que hay investigaciones y eventualmente responsabilidades por obras que nunca se construyeron, hospitales que no existen, puentes fantasmas, productos que se compraron, pero nunca aparecieron y consecuentemente nunca se entregaron, con listas de beneficiarios inexistentes. De sobreprecios y comisiones en servicios mejor ya ni hablamos.

Si señores gobernadores, hay que tener tantita pena, aunque sea ajena. No les vendría mal ser más austeros, exigir e imponer tolerancia cero a la corrupción de sus colaboradores. En una de esas y hasta les sobra un guardadito.

POR EDUARDO MACÍAS GARRIDO
EDUARDOMACG@ICLOUD.COM
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