La memediputada

Antes de su último ridículo en TikTok al prender una pipa con marihuana, Nayeli Salvatori, diputada federal, ya estaba consolidada como una de las más pobres legisladora federal que exhiben su nivel intelectual en redes sociales.

La memediputada
Alejandro Sanchez / Contra las cuerdas / Opinión El Heraldo de México

Lo suyo, lo suyo es hacer tiktoks, no legislar.

Antes de su último ridículo en TikTok al prender una pipa con marihuana, Nayeli Salvatori, diputada federal, ya estaba consolidada como una de las más pobres legisladora federal que exhiben su nivel intelectual en redes sociales.

La integrante del Partido Encuentro Social que llegó a la Cámara de Diputados sin hacer campaña (vía plurinominal), tiene más tendencias en TikTok que trabajo legislativo.

El 30 de junio había debutado en la plataforma digital desde el salón de plenos de la Cámara de Diputados con una simulación propia de un sicario: echó disparos al aire al ritmo de una rola de reggaetón y más adelante se sintió orgullosa.

Todavía, muy digna, se adelantó para increpar en redes sociales: 

¡Aquí está, como ya sé que se va a hacer viral y me van a insultar y blah! Mejor les ahorro la chamba, no fue en horario laboral y el audio no se escuchó. ¿Me van a castigar por hacer mímica? ¿Mucho antes de empezar sesión? Doble moral la de ustedes.

Lo manifestó sin vergüenza alguna, pero fue la primera deshonra de la Cámara de Diputados en la era del TikTok.

Su partido, el PES, el de los cristianos, no se disculpó, ni se deslindó, ni le pidió disculparse con el pueblo de México por sus payasadas en el pleno (qué importa que no haya sido a la hora de sesión, ¡nomás faltaba).

¿De quién es entonces la doble moral?

Sigamos revisando su pobre papel de legisladora en redes, antes de entrar en su última polémica sobre el consumo de marihuana, que por fortuna valió que le cancelaran su cuenta en TikTok por "contenido inapropiado".

El 5 de noviembre pasado, volvió a generar controversia en la misma plataforma, pero ya no la hizo sola: junto con otros seis diputados y diputadas, que se dejaron arrastrar por el histrionismo de Salvatori, aparecieron bailando en fila india en la explanada principal de Palacio de San Lázaro, en plena discusión por la desaparición de los 109 Fideicomisos y el paquete presupuestal del presidente López Obrador.

Hicieron el show para distraer la atención del foco principal. Son legisladores parecen ser usados por sus partidos para hacer el espectáculo a cambio de dejar en último lugar temas preocupantes del país, como muertes por Covid, crisis económica e inseguridad, temas de los que Salvatori no habla estructuradamente.

La legisladora de Puebla, solo ha presentado una iniciativa de ley, pues está muy preocupada por la modificación de fotografías, audios y videos en Twitter, Facebook, TikTok y otras plataformas.

Y hoy propició ser tendencia otra vez al increpar a TikTok por eliminarle la cuenta, luego de festejar encendiendo una pipa de marihuana por el avance del proyecto que legaliza el consumo de la hierba. Pasó en el Senado, pero falta la discusión en Cámara de Diputados. Sin embargo, a pesar de ser integrante de la actual legislatura Salvatori demostró que no tiene idea de los procesos legislativos al festejar anticipadamente.

Y otra vez volvió a indignarse.

"No entiendo, no sé si fue por la marihuana, que además ya es legal. Avísenle a TikTok que ya es legal. Además, hay chavas que salen enseñando las pompas, las bubis y no pasa nada. No entiendo por qué", declaró en una nueva cuenta.

¿Merece esta diputada la reelección? ¿A quién beneficia alguien así?

POR ALEJANDRO SÁNCHEZ
CONTRALASCUERDASMX@GMAIL.COM
@ALEXSANCHEZMX

 


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