Violencia digital hacia los alumnos

Hace tres semanas se dieron a conocer dos videos en los que se evidencia a profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) violentando verbalmente a sus alumnos

Violencia digital hacia los alumnos
Karina Álvarez / Salto Cuántico / Opinión El Heraldo de México

Pocos se han puesto a pensar en la violencia digital que afrontan cientos de estudiantes durante sus clases por línea.

Hace tres semanas se dieron a conocer dos videos en los que se evidencia a profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) violentando verbalmente a sus alumnos, de hecho, en uno de ellos, uno de los maestros hace referencias sexuales hacia una estudiante. Posteriormente, la máxima casa de estudios dio de baja a los docentes.

En otra grabación se observa a una maestra gritando a los jóvenes; su agresión se centra en un estudiante, a quien maltrata frente a los demás por no tener su cámara encendida. Se desconoce si recibió alguna sanción.

Este tipo de violencia parece normalizada. Hay gran cantidad de maestros que agreden a sus estudiantes, lo han hecho desde siempre; los ataques van desde insultos generalizados, acoso, hasta acusaciones falsas. ¿A qué me refiero con esto último?, bueno, hay maestros que ofenden por medio de los trabajos que entregan los alumnos.

Es el caso de la secundaria 173 “Yuri A. Gagarin”, ubicada en la colonia Miguel Hidalgo, en la alcaldía Tlalpan. Resulta que la maestra de Artes de primero pidió realizar una calaverita para el Día de Muertos, debía contar con dos estrofas de cuatro versos cada una y el tema era libre.

Una de las estudiantes decidió hacer algo especial y con ayuda de su tío elaboraron una calaverita usando como base el inframundo prehispánico y el acoso sexual contra las mujeres. El verso quedó bastante bien, tal vez eso provocó lo siguiente.

Sin antes constatarlo por internet, la docente la acusó de plagio y le puso cinco de calificación. Los padres de la menor explicaron a la maestra que no se trataba de plagio, sino que la niña de 12 años había sido apoyada por su tío para escribir el texto.

La maestra corrigió la calificación a ocho, pero su acusación provocó en la menor gran tristeza, pues creyó que había hecho mal su trabajo y que no debió recibir ayuda de su familiar.

Aquí veo varias situaciones. Entiendo a la docente en que, tal vez, el trabajo no se veía hecho por una niña de 12 años y que excedió las dos estrofas solicitadas, pero también creo que la maestra debió resaltar la temática que la menor trató de reflejar como el acoso contra las mujeres y el inframundo prehispánico, tema que generalmente se ve hasta la preparatoria.

Considero que la educadora perdió la oportunidad de dar a sus alumnos más información sobre los dos temas. Además, recordemos que las autoridades educativas han pedido a padres y familiares apoyen a los estudiantes en sus clases, o sea, la intervención del tío no fue mala. Simplemente se trata de una maestra que no supo manejar una situación y prefirió acusar a su alumna sin ninguna explicación.

SINCRONÍA:  La violencia escolar causa consecuencias muy negativas tanto en sus víctimas, como en el contexto educativo en general; urge generar estrategias para enfrentar la violencia que los profesores ejercen contra los alumnos.

 

POR KARINA ÁLVAREZ
K.ALVAREZ.ROSAS@GMAIL.COM
@KARINAPERIODISMOSOCIAL


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