“Un buen muchacho” le quitó la vida a Lupita; era su expareja y padre de sus tres hijos

Guadalupe Plascencia fue asesinada por el padre de sus tres hijos en 2013, ella tenía 28 años y estaba decidida a no seguir con esa relación... "la mató por celos"

“Un buen muchacho” le quitó la vida a Lupita; era su expareja y padre de sus tres hijos
Feminicidio Guadalupe Plascencia. Foto: Heraldo de México

“Yo quisiera que, si me van a escuchar las autoridades, que se muevan a hacer justicia porque no se puede quedar así esto que le hicieron a mi hermana … que nos hagan un poquito de caso, porque un asesino está libre, yo no sé si ya viva con otra persona y le vaya a pasar lo mismo”.

Ella es Elena, hermana de María Guadalupe Plascencia Rico, Lupita para los que la querían, hace siete años que su familia y todo el pueblo de San Sebastián el Grande, en Tlajomulco, Jalisco, no pueden escuchar las picardías de Lupita, sus saludos a gritos y gozar de su alegría.

En 2013, Lupita tenía 28 años, tres hijos y había terminado una relación sentimental a la que no quería volver. La asesinó, precisamente, el hombre que dijo amarla, el padre de sus hijos, “por celos”, porque él quería retomar su relación y ella le dijo que no.

“Era un buen muchacho”

Lupita y Juan José Landín se conocieron en la plaza del pueblo, él no es de Jalisco, sino de San Luis Potosí; Elena relata que “era un buen muchacho”, tenía sus desacuerdos con su hermana “como todas las parejas”, pero no había violencia, incluso al estar separados, él era bien recibido en casa de sus papás, comía con ellos y convivía con sus hijos.

Para el 21 de noviembre de 2013, la pareja ya tenía un año de estar separada. El día anterior había sido uno de fiesta, se realizaba en San Sebastián el Grande el desfile por la conmemoración del inicio de la Revolución Mexicana, Lupita se había arreglado para salir a la calle y apreciarlo, esa fue la última vez que pudo hacerlo.

“La vio en la plaza arreglada y todo, y pues le entraron celos porque él quería volver con ella y ella le dijo que no”, menciona Elena.

Juan José trabajaba en una ganadería, era el encargado de alimentar a los animales, de asearlos y aplicarles medicamentos, acostumbrado a tratos rudos y a aplicar fuerza sobre vacas y caballos.

Estamos jugando…

Mientras en la casa de los Plascencia Rico se preparaba una fiesta sorpresa por el cumpleaños de uno de los hermanos, Juan José estranguló con el asa de una bolsa a la madre de sus hijos, mientras ellos estaban a un lado.

Los tres niños fueron testigos del asesinato de su madre a manos de su padre, él les dijo:  “lo que se oiga, (es) que estaban jugando”, “que no dijeran nada”, sentencia Elena.

Tras haber cometido el crimen, José salió del domicilio, no sin antes llamar a una de las hermanas de Guadalupe para que fuera a verla, él sabía que estaba muerta. En la entrada de la casa, mientras comenzaba su huida, se topó con los padres de su expareja, ellos le preguntaron por Lupita, les dijo que estaba dormida.

"¿Dónde está Lupita?, ‘está dormida, doña Romana’, y cuál, ya la había matado y le avisó a mi hermana y todo eso y mi hermana bajó y le dijo a mi mamá ‘ma, ¿y Lupe?’, ‘está dormida’, ‘no, no está dormida, algo le hizo Juan’”.

Fu00e1tima fue asesinada cuando regresaba de la escuela. Fueron tres vecinos quienes se encargaron de terminar con sus sueu00f1os.

Posted by El Heraldo de Mu00e9xico on Tuesday, February 11, 2020

Lo vio mucha gente

Mientras la familia se horrorizaba con la escena del crimen, mucha gente vio a José Juan por el pueblo… las autoridades fueron notificadas, pero jamás lo hallaron.

A la familia de Lupita les llegó información sobre el escondite del feminicida; sin embargo, las autoridades fallaron, nuevamente, en su detención y ya no se ha sabido nada más.

“Una vez nos habían dicho dónde estaba escondido, recién fue que pasó eso y dimos parte a las autoridades, pero como llegan (con) las patrullas llevan avisando ‘córranle, que ahí vamos a detenerlos, pendejos’, pues éste se dio a la fuga otra vez al oír las patrullas y ya no lo agarraron, desde entonces ya no se ha sabido nada”, reclama Elena.

La familia del presunto asesino de Lupita vive en un rancho cercano a San Gabriel El Grande, “aquí andan”, dice Elena, quien está convencida de que ellos saben donde está el hombre que asesinó a su hermana, “pero es su mamá, ¿qué va a decir?, ella no va a decir nada”.

De repente las autoridades encargadas del caso van al domicilio en el que se llevó a cabo el crimen, sólo a ver porque a más de 7 años no se ha hecho nada.

Día de las Madres

Con 79 y 69 años, son los padres de Guadalupe Plascencia los que se hacen cargo de los huérfanos a causa de su padre, los niños tienen atención psicológica; gracias a la pensión de su abuelo y a una pequeña tiendita de dulces es que no les falta lo necesario.

Cada año, en el Día de las Madres la familia se organiza para llevar a los niños a la playa  a “que se distraigan”, para que la fecha no los deprima más, porque ellos no ya no tienen a quien celebrar.

María Guadalupe Plascencia Rico, víctima de feminicidio

Por: Paola Sánchez Castro

Edición: María José Serrano Carbajal 

Diseño: Ana Navarro e Ingrid Almaraz

Escucha más casos de feminicidio en Que Nadie Nos Olvide


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